Beirut.- Activistas de la oposición siria acusaron a las fuerzas leales al presidente Bashar al-Assad de bombardear áreas rebeldes el miércoles, antes de la llegada de un equipo de la ONU a Damasco, el primer paso para implementar un plan de paz internacional.

Al menos 80 personas murieron en intensos combates desde el martes, dijeron activistas, pese al inminente arribo de la misión de Naciones Unidas, que es parte del último esfuerzo para terminar con una revuelta de un año que comenzó con protestas pacíficas contra el régimen autoritario de Assad.

Rusia, aliado de Assad, dijo que las fuerzas sirias comenzaron a retirarse de las ciudades y los pueblos, en cumplimiento con el plan de paz del mediador Kofi Annan.

Sin embargo, activistas reportaron que tropas y policías leales a Assad siguieron adelante con su campaña de redadas y arrestos en áreas rebeldes, acompañada de bombardeos, enfrentamientos armados y ataques de francotiradores.

"Esta mañana han bombardeado el barrio de Khalidiya, es el día número 17", afirmó el activista Hadi Abdullah por teléfono desde Homs, la ciudad de 1 millón de habitantes que sufrió la mayor devastación en toda la revuelta.

"Cualquier cosa que impacta en el área deja un olor horrible a sulfuro, como huevos podridos", agregó.

El grupo de derechos humanos Amnistía Internacional dijo que tenía contabilizadas 232 muertes desde que Siria aceptó las propuestas de Annan el 27 de marzo. "La evidencia muestra que el acuerdo de Assad con el plan de Annan no está teniendo ningún impacto sobre el terreno", aseguró.

El Gobierno de Assad emitió su última cifra oficial y comunicó a la ONU que 6,044 personas habían muerto en el conflicto, de las cuales 2,566 eran soldados y policías.

La ONU cree que las fuerzas de Assad mataron a más de 9,000 personas en el levantamiento.

La misión, dirigida por el general noruego Robert Mood, buscará consolidar el acuerdo entre Annan y Bashar para un retiro de las fuerzas militares el 10 de abril, seguido de un alto el fuego dentro de las 48 horas siguientes por parte de las fuerzas rebeldes.

Durante la visita, el equipo también prevé discutir la implementación de un equipo de alrededor de 250 observadores para supervisar un alto el fuego.

Pero la oposición siria y sus aliados occidentales y árabes se mostraron escépticos.

"Las autoridades sirias han dicho que harán eso antes del 10 de abril", dijo el ministro de Relaciones Exteriores británico, William Hague, en Londres.

Hasta ahora no hay señales de que lo estén haciendo. Los ataques contra ciudadanos y civiles del país han continuado, el asesinato, opresión y tortura del régimen han continuado", agregó.

En cambio, el viceministro de Relaciones Exteriores ruso, Gennady Gatilov, aseguró que la retirada ya estaba en marcha.

"Kofi Annan está manteniendo sus esfuerzos, el lado sirio ha empezado a retirar a las fuerzas de las ciudades. Lo principal ahora es que todas las partes cumplan con las propuestas de Annan", dijo en Moscú, según citó la agencia de noticias Interfax.

DIA DE VIOLENCIA

El opositor Observatorio Sirio para los Derechos Humanos (SOHR, por sus siglas en inglés), con sede en Londres, dijo que 58 civiles y 18 soldados murieron el martes.

El organismo sostuvo que 20 civiles murieron en la provincia de Homs, entre ellos 15 por bombardeos, disparos y francotiradores en la ciudad de Homs.

En la provincia de Idlib, 20 civiles y siete soldados murieron en enfrentamientos en el pueblo de Taftanaz, al este de la ciudad de Idlib. Rami Abdulrahman, jefe del SOHR, dijo que los combatientes rebeldes habían atacado al menos dos de los tanques que bombardearon el pueblo.

En la provincia de Homs, siete personas murieron en combates el miércoles, agregó el observatorio.

La agencia estatal de noticias siria SANA informó que "varios terroristas" y tres agentes de seguridad murieron en Taftanaz. "Los grupos armados terroristas estaban atacando a los ciudadanos (...) y perpetrando asesinatos, secuestros y colocando explosivos", dijo.

Las cifras sobre la violencia pueden ser difíciles de verificar debido a que el Gobierno de Siria restringe el acceso a los periodistas independientes.

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