Roma. Tres meses después de las elecciones generales de marzo, la ultraderechista y xenófoba Liga, de Matteo Salvini, y el antisistema Movimiento 5 Estrellas (M5S), liderado por Luigi Di Maio, alcanzaron un acuerdo para formar el primer gobierno populista de la historia de Italia.

“Se han reunido todas las condiciones para formar un gobierno”, anunciaron en un comunicado conjunto, desbloqueando la grave crisis política generada por el veto del domingo al ministro de Economía.

Esta vez, el presidente de la República, Sergio Mattarella, aprobó sin objetar la lista de ministros, fruto de negociaciones entre los dos aliados para implementar un complejo programa de gobierno marcado por políticas contra la austeridad y fuertes medidas contra la inmigración.

El gobierno será liderado por el profesor Giuseppe Conte, un jurista sin experiencia política y contará con los dos líderes, Di Maio y Salvini, como ministros y vice primer ministros.

Salvini, conocido por sus posiciones contra la inmigración, quien prometió la expulsión de 500,000 inmigrantes ilegales, tendrá a cargo el Ministerio del Interior.

Mientras que Di Maio manejará la nueva cartera de Trabajo y Desarrollo Económico, reflejo de sus promesas de carácter social, como el salario de ciudadanía.

En sus primeras declaraciones ante un grupo de manifestantes en la norteña localidad de Sondrio, Salvini usó el tono agresivo de la campaña electoral.

“Me comprometo a garantizar la seguridad de 60 millones de italianos. Las puertas de Italia estarán abiertas para la gente bien; para los vagos y los que quieren ser mantenidos hay un tiquete de regreso para sus casas”, dijo al prometer una “línea muy diferente a la del pasado” con respecto al fenómeno migratorio.

Los ministros van a jurar este viernes el cargo ante el presidente, antes de someterse a la confianza de la Cámara de Diputados y del Senado la próxima semana.

Con cambio de escenario sorprendente y al término de casi cuatro horas de reunión, los dirigentes se pusieron de acuerdo para una nueva lista de ministros, que remplaza en la cartera de Economía a Paolo Savona, vetado el domingo por el presidente por sus posiciones contrarias al euro.

La idea de un gobierno populista formado por la Liga y el M5E había fracasado el domingo por la noche después del dramático veto de Mattarella al nombramiento de Savona, lo que generó una grave crisis y la reacción negativa de los mercados ante la incertidumbre política.

Para salir del atolladero, impedir los ataques contra la economía por parte de los especuladores y una nueva agotadora campaña electoral, Di Maio propuso un compromiso a Salvini: mantener a Savona en el Ejecutivo, pero en otro ministerio y en su lugar propuso a otra personalidad “de su nivel”.

Savona será ministro de los Asuntos Europeos, mientras el estratégico ministerio de Economía quedó a cargo del profesor Giovanni Tria, un jurista de formación y profesor de economía política.

La crisis política reavivó el debate sobre la permanencia de Italia en el euro, la divisa común que los simpatizantes de Salvini, en general del próspero norte de la península, acusan de haber debilitado la economía italiana.

Di Maio repite que su agrupación no quiere una salida del euro, mientras que la posición de la Liga es menos clara.

Salvini no prevé una salida unilateral, pero considera que el euro es un fracaso y que la salida debe ser organizada con los otros países de manera gradual, el llamado plan B.