París.- Organizaciones no Gubernamentales del mundo expresaron aquí opiniones divididas sobre el Acuerdo de París sobre cambio climático, que el pleno de la cumbre aprobó este sábado.

La 21 Conferencia de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (COP21), que comenzó el 30 de noviembre, adoptó el documento extraído de sus grupos de trabajo y logró un acuerdo global sobre el tema.

El documento establece que las acciones nacionales garanticen que el aumento de la temperatura prevista por la ciencia para los próximos años no supere los 2.0 grados centígrados y se esfuercen porque incluso sea menor a 1.5 grados.

El texto no precisa que se trate de un tratado jurídicamente vinculante, pero deja abierta la posibilidad a que las acciones nacionales sean aprobadas internamente, o bien que algunos países las mantengan como compromiso ante la comunidad internacional.

Hasta el momento nos quedamos con una farsa de acuerdo en París. A través de compromisos parciales y tácticas de intimidación, los países ricos han empujado hacia un mal acuerdo , dijo la coordinadora de energía y clima de Amigos de la Tierra Internacional, Sara Shaw.

El director de Greenpeace Internacional, Kumi Naidoo, fue menos crítico al considerar que tener en la mira que la temperatura no suba más de 1.5 por ciento es positivo , pero lamentó que no se acuerde limitar las energías fósiles al 2050 como se planteó inicialmente.

La jefa de la delegación de WWF en la COP21, Tasneem Essop, consideró que los objetivos sobre temperatura (que incluyen el de 1.5 grados centígrados) envían una fuerte señal de que los gobierno están comprometidos en línea con lo que dice la ciencia .

Reclamó más garantías para los esquemas de compensación para los países vulnerables que sufren los efectos del cambio climático, así como en los de financiamiento de adaptación de los países en vías de desarrollo.

El grupo de trabajo esquemas de reforestación REDD+ y Guardas destacó que en esta materia es positivo que el acuerdo incluya claras referencias para el cuidado de ecosistemas, principalmente bosques, como fuentes para captar dióxido de carbono.

La COP21 aprobó el Acuerdo de París este sábado, en una sesión con la que concluyeron sus trabajos tras dos semanas de negociaciones.