La recesión de la actividad económica acumuló un 10% en 2020 y marcó su peor registro desde 2002, cuando cayó 10.9%, informó el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec), por lo que todavía sigue en niveles inferiores a los de febrero de 2020.

El Estimador Mensual de la Actividad Económica (EMAE) de diciembre marcó un crecimiento desestacionalizado de 0.9% con respecto a noviembre, el octavo dato positivo al hilo, pero que acentúa la desaceleración que se viene observando en los últimos meses. En tanto, en la comparación interanual marcó una caída de 2.2 por ciento.

En la serie histórica, a partir de la serie desestacionalizada con base en 2004, la actividad sigue en niveles similares de abril de 2010 y bastante por debajo de febrero de 2020, el último mes previo a la llegada del coronavirus al país.

Indudablemente, la pandemia y la cuarentena adoptada por el Gobierno que paralizó la actividad fue el gran factor explicativo de este desplome, que en el segundo trimestre alcanzó su peor registro con un hundimiento de más de 19% interanual. Aunque está prevista una recuperación para este año, se trata de un rebote que no recortará la mitad de lo perdido este año.

Esta caída del 10% es bastante inferior a más del 12% que preveía el Gobierno en el Presupuesto, mientras que la estimación más reciente del Fondo Monetario Internacional (FMI) de enero apuntaba un 10.4 por ciento.

Para este año, la proyección del equipo económico es un rebote de 5.5%, mientras que para el FMI será menor, de 4.5%, mientras que ve una de 2.7% para 2022. Así, necesitará una recuperación de 4% en 2023 para recuperar el nivel que tenía a fines de 2019, algo que luce complicado.

Por sectores, en la variación internual naturalmente los hoteles y restaurantes fueron el más golpeado, con un desplome de 47.1%, seguido por transporte y comunicaciones (-19.2%) y otras actividades y servicios comunitarios (-14.2%). Explotación de minas y canteras perdió 9.2% y administración pública y defensa, un 7.8 por ciento. Agricultura, ganadería y silvicultura retrocedió 3.2 por ciento.

En cuanto a las alzas, lideró intermediación financiera con un salto de 11.3%, seguido de comercio mayorista, minorista y reparaciones con una suba de 10.7%. Pesca trepó 6.5%; construcción, 6.3%; industria manufacturera, un 4.5%, y electricidad, gas y agua, con 2.7 por ciento.

En tanto, en el acumulado de 2020, solo dos sectores mostraron incrementos: intermediación financiera (+2.1%) y Electricidad, gas y agua (+0.8%). Todos los demás sectores registraron caídas, entre ellas la más pronunciada fue la de Hoteles y restaurantes con un derrumbe de 48.6 por ciento.