Venice.- Trabajadores sumergieron una enorme cúpula sobre la fuga de petróleo que sale a borbotones de la plataforma hundida en el Golfo de México.

Se esperaba que esta operación sin precedentes, que consiste en sumergir una cámara de cerca de 100 toneladas a 1,500 metros de profundidad para cubrir la fuga de petróleo, estuviera completada el mismo viernes.

"Ya está en el agua, está bajando", dijo el suboficial de la Guardia Costera Brandon Blackwell sobre este operativo, visto como el más esperanzador para evitar el mayor desastre medioambiental en Estados Unidos desde el derrame del buque "Exxon Valdez" en 1989 en Alaska.

"Ahora está en proceso de descenso", dijo también el portavoz de BP John Curry.

La estructura de concreto -un silo blanco con techo en forma de domo de cinco pisos de alto- descendía a unos 150 metros por hora, dijo.

Cuando alcance el fondo, la cúpula de 12 metros de alto tendrá que ser instalada cuidadosamente en el lugar por submarinos a control remoto, a fin de que cubra el petróleo que brota de la plataforma Deepwater Horizon (operada por BP), que explotó el 20 de abril dejando 11 trabajadores muertos.

Los sobrevivientes dijeron este viernes al canal ABC que nunca sonaron las alarmas diseñadas para advertir de una inminente explosión, mientras expertos de la industria petrolera reconocieron que fallaron los equipos de seguridad.

"Fue un caos", dijo el sobreviviente Dwayne Martinez a ABC. "Nada fue como lo planeado, como se suponía que sería".

Funcionarios de BP, que usufructuaba la plataforma, dicen que esperan que la cúpula esté operativa hacia el lunes, y que a partir de ese momento gran parte del petróleo podría ser bombeado hacia un barco en la superficie.

Mientras, se teme que la flora y la fauna ya haya sido afectada en una región que tiene tortugas, arrecifes de coral y el 40% de los pantanos estadounidenses, esenciales para el desove de peces, camarones y cangrejos e importante parada para las aves migratorias.

Cerca de 800,000 litros de crudo son arrojados diariamente al mar y amenazan el frágil ecosistema de los pantanos y la costa sur de Estados Unidos.

Según estimaciones, casi 11 millones de litros de crudo se han vertido al mar desde que la plataforma se hundió el 22 de abril, dos días después de la explosión inicial.

La secretaria de Seguridad Interior, Janet Napolitano, de regreso de una gira por la región, dijo que, con cúpula o sin cúpula, el gobierno continuaría preparándose para lo peor.

"La planificación y los preparativos continúan como si no estuvieran sumergiendo la cúpula", dijo al canal de televisión MSNBC, refiriéndose a la organización ante la perspectiva de que "más petróleo salga a la superficie del golfo y se dirija hacia zonas pesqueras, playas, etc., en la costa".

"No quedaremos satisfecho hasta que se detenga el derrame, se selle la filtración, el desastre se limpie y los afectados sean indemnizados".

Hasta ahora, los equipos de emergencia han recerficie del agua iniciaron apenas el mar estuvo calmo, y se han desplegados unos 200 km de barreras para evitar que llegue a las costas. Además, la mejora de las condiciones climáticas permitió efectuar quemas controladas del crudo derramado.

RDS