El secretario federal de Justicia, Eric Holder, dijo el martes que las autoridades federales han abierto una serie de investigaciones penales y civiles sobre la explosión de la plataforma Deepwater Horizon, que originó el peor derrame petrolero en la historia del país.

Examinaremos detenidamente las acciones de los involucrados en el derrame. Si encontramos evidencias de una conducta ilegal, seremos extremadamente severos en nuestra respuesta , dijo Holder.

El Secretario indicó que su departamento examinará violaciones a la Ley de Agua Limpia, la Ley de Polución Petrolera de 1990, el Tratado de Aves Migratorias y la Ley de Especies en Peligro de Extinción, así como otros estatutos civiles y criminales.

En tanto, el valor de mercado de BP cayó en miles de millones de dólares, ante un desplome en los títulos en el primer día de operaciones bursátiles en Nueva York, desde que la empresa reconoció su último fracaso.

Abandonada la ambiciosa maniobra para taponar el pozo durante el fin de semana, las esperanzas de BP radican en dos pozos de relevo que no estarán terminados antes de agosto. La empresa ensayará otro remedio temporal: contener el crudo y llevarlo a la superficie aserrando y taponando el caño por donde escapa el crudo.

El comandante de la Guardia Costera, almirante Thad Allen, dijo que pasarían tres días antes de que se completara el operativo. Unos 200 kilómetros (125 millas) de costa en Louisiana se han visto afectados por el derrame.

BP dijo el martes que había invertido 990 millones de dólares en el intento de detener el derrame y tareas de limpieza, a los que cabría sumar los numerosos juicios por todo tipo de daños.

Además de la investigación federal, BP enfrenta decenas de demandas de particulares por negligencia en el manejo de la plataforma Deepwater Horizon, incluida una querella colectiva de compañías pesqueras de Florida.