Washington. Esta semana se podrán observar dos formas de asimilar la diplomacia del nuevo coronavirus: los presidentes  López Obrador y Donald Trump desafiando el azote de la pandemia a través de un encuentro muy forzado en la Casa Blanca, y el primer ministro canadiense Justin Trudeau poniendo distancia al encuentro a través de la dificultad tortuosa de someterse a una cuarentena a su regreso de Washington en el poco probable escenario de que se encontrara con Trump y López Obrador en la Casa Blanca.

Estados Unidos y México suman 157,000 muertos debido al Covid-19, 127,000 y 30,000, respectivamente, mientras que en Canadá han fallecido 8,600.

En Florida el número de contagios a lo largo de los últimos días asciende a los 200,000 y el condado con el mayor número de población, Miami-Wade, ha declarado toque de queda desde las 22.00 horas.

Los presidente de México y Estados Unidos no usan el cubrebocas públicamente y Trudeau sí lo utiliza en cualquier evento público.

“Se enviará un mensaje equivocado a nuestra ciudadanía si el primer ministro (Trudeau) no respeta las restricciones sanitarias por asistir a un evento en Washington”, comentó  la oficina de prensa del Gobierno de Canadá a la revista Proceso, en caso de que Trudeau viajara a Washington.

Sin encontrar una solución médica al virus, el uso del cubrebocas se ha convertido en un acto cívico.

La ilusión de visitar a Juárez

Uno de los eventos que mayor entusiasmo genera en el presidente mexicano es su visita a la avenida Virginia, muy cerca del edificio Watergate en Washington. Se trata de la estatua de Benito Juárez. De acuerdo con una fuente diplomática se trata del máximo interés para el presidente López Obrador asisitir al lugar con una ofrenda de flores, y en el lugar, dedicará unas palabras a la memoria del que fuera presidente de México entre los años 1858 y 1872.

“Se trata de un evento al que el presidente le dedicará una gran importancia en su viaje debido a la admiración que le tiene” a Juárez. “Se espera que sus palabras resalten la influencia que han tenido los mexicanos en Estados Unidos a lo largo de la historia”.

Un grupo de mexicanos que han sido críticos del presidente Trump van a organizar una manifestación el miércoles en donde se encuentra la estatua de Juárez, reveló desde Washington Dolores Pineda, perteneciente a dicho grupo.

“Al ser el primer viaje al exterior del presidente López Obrador, las expectativas se han acumulado de manera masiva”, comenta un embajador mexicano en funciones que se encuentra en un pais europeo pero que pide guardar el anonimato porque no está autorizado para dar comentarios. “Tuvo que haberse reunido con Trump y con otros presidentes desde el año pasado”, indica, “de esa manera se hubiera quitado la presión que le aporta visitar Washington en temporada electoral”.

De acuerdo a la periodista Dolia Estévez, las actividades que realizará el presidente López Obrador en Washington entre los próximos miércoles y jueves, serán, además de la visita a la estatua de Juárez, una visita al monumento de Abraham Lincoln, una cena con empresarios en la Casa Blanca y un comunicado conjunto con el presidente Trump. Los temas que abordarán serán realtivos al nuevo acuerdo comercial entre los tres países.