Montevideo. Unos 50 trabajadores de la Venezolana de Televisión (VTV), el canal estatal de Venezuela, están aislados en un sótano de la planta donde trabajan tras haber sido diagnosticados con coronavirus, según denunció el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP) de ese país.

Alguno de ellos están en sótanos, sin colchones para dormir y muchos sin poder comunicarse con la familia, informó el portal La Voz de Galicia.

El presidente Nicolás Maduro no respondió aún a la denuncia, aunque algunos periodistas cercanos a él acusaron al sindicato de ser un instrumento cercano a la oposición, pero sin desmentir las condiciones en las que están pasando el confinamiento.

Luego de confirmado los casos en el canal, Maduro escribió un mensaje de solidaridad para ellos en su cuenta de Twitter. “Se han ganado el reconocimiento del pueblo venezolano por estar siempre en la primera línea de la batalla por la verdad. ¡Cuenten con mi apoyo!”, escribió el mandatario.

La vicepresidenta Delcy Rodríguez es la que lleva adelante la gestión de la pandemia y desde el 15 de marzo repite que en Venezuela se aplica el “modelo chino” para contener la propagación del virus. Este modelo es el que se aplicó para los trabajadores del canal estatal.

Sin embargo, el tratamiento con otras personas es diferente. Los jerarcas del gobierno de Maduro –considerado por Uruguay como una dictadura– que dieron positivos, fueron ingresados a clínicas privadas, permanecen en sus casas o se alojan en hoteles exclusivos de Caracas para cumplir con la cuarentena.

El canal estatal de Venezuela tiene cerca de 2,000 empleados y durante la pandemia no tuvo grandes cambios en la forma de trabajar, a parte del uso de tapabocas por parte de los periodistas que salen a la calle, informó El País de Madrid. VTV incluso estrenó nuevos programas como Maduro Guerra Live, conducido por el hijo del mandatario, en el que entrevistan a integrantes de la cúpula del gobierno. Por la señal también se emiten los actos oficiales.

Estados Unidos sanciona a cercanos de Maduro

Estados Unidos sancionó a dos hermanos acusados de ser “socios de confianza” del mandatario de Venezuela, Nicolás Maduro, y de su hijo, en una nueva medida de presión contra el gobierno de Caracas que Washington considera ilegítimo.

Los dos sancionados son Santiago José Morón Hernández y Ricardo José Morón Hernández, que fueron acusados por Washington de ayudar a las “actividades corruptas” de Maduro y de su hijo, Nicolás Maduro Guerra, que ya son objeto de limitantes financieras por parte de Estados Unidos.

“Estados Unidos está comprometido con sancionar a individuos que faciliten o que permitan al régimen corrupto que continúe ignorando el bienestar del pueblo venezolano”, indicó el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, en un comunicado.

El Departamento del Tesoro señaló que los dos sancionados son figuras importantes en la industria del oro de Venezuela.

El régimen criticó la medida.