Caracas. Los venezolanos inundaron las casillas ayer en la elección más esperada en años para decidir si el presidente enfermo, Hugo Chávez, debe extender su largo mandato seis años más y completar la consolidación de su proyecto socialista en este país rico en petróleo.

Su rival, Henrique Capriles, quien tiene 40 años y es apodado "Flaco" por sus seguidores, ha sido capaz de reunir un gran número de partidarios entre la gente que cree que los 14 años en el poder de Chávez han conducido a altos índices de criminalidad, a la mala gestión y a una economía moribunda.

El comodín de la lucha entre ambos hombres se inició hace ocho meses con el estado de salud de Chávez. El exparacaidista militar de 58 años de edad, famoso por su energía aparentemente ilimitada y sus largos discursos, durante los últimos tres meses, fuera del ojo público mientras los médicos en Venezuela y Cuba lo trataban por un tumor canceroso. Chávez asegura estar curado, pero los detalles de su enfermedad son un secreto de Estado.

Sin embargo, ayer, los venezolanos discutieron principalmente acerca de qué tipo de gobierno quieren: un poderoso Estado que nacionaliza las empresas e inunda los programas sociales con petrodólares o un gobierno más amigable con el comercio que reconstruya las dañadas relaciones con Estados Unidos.

"Creo que realmente va a conseguir los votos suficientes para cambiar el gobierno. Todos estamos muy confiados porque hemos visto a tanta gente aquí con Capriles", expuso María Angela Herman, un votante de 68 años, quien trajo a su padre de 93 años de edad a votar.

Pero la campaña del Presidente es disciplinada y leal, y mucho antes de amanecer, cornetas sonaron en los barrios pobres donde el comandante siempre ha sacado al grueso de sus seguidores. Eso llamó a los votantes a las urnas, donde las líneas comenzaron a formarse antes de las 5 de la mañana.

"No puede haber nadie mejor que este presidente. El único que ha ayudado al país se llama Hugo Chávez", aseguró Miguel Guevara, de 77 años, que vende libros en las calles y votó en un barrio pobre que impulsó a Chávez al poder.

Lilian González, de 60 años, también elogió a Chávez y afirmó que el período previo a las elecciones ha sido angustioso para ella porque ha temido que el presidente sea derrotado y que el país "vuelva al pasado".

"Eso sería terrible para nosotros", manifestó.

Preocupaciones de González son similares a las del gobierno, que nunca se había enfrentado a una campaña tan bien organizada y enfocada. En las elecciones del 2006, Chávez logró el 63 por ciento de los votos, derrotando a Manuel Rosales por 26 puntos, en quizás la victoria electoral más contundente del Presidente de la última década.

Capriles hizo gala de su juventud, al literalmente correr por las calles de la ciudad. También evitó criticar directamente a Chávez, incluso cuando el Presidente lo despreció con motes tales como "fascista" y "lame botas mediocre".