Chile vivirá este domingo una elección municipal marcada por la incertidumbre, tras la incorporación de más de cinco millones de nuevos votantes al padrón electoral, luego de la aprobación de la ley de inscripción automática y voto voluntario.

La nueva legislación, que entró en vigor el 31 de enero pasado, elevó de ocho millones 111 mil 799 a 13 millones 404 mil 084 el padrón electoral, lo que significa un universo de cinco millones 292 mil 285 nuevos electores.

Del total de votantes, unos 3.5 millones de nuevos electores tienen de 18 a 29 años de edad, pero las autoridades chilenas esperan que sólo 1.2 millones de ellos se acerquen este domingo a los centros de votación a sufragar.

Según autoridades de gobierno, la abstención electoral podría rondar un 45 por ciento, tasa similar a la registrada en la pasada elección municipal, en 2008, si suman los votos blancos y nulos y las personas que se excusaron de sufragar por fuerza mayor.

Más allá de las incógnitas sobre el comportamiento de este nuevo electorado y de quienes, en virtud del voto voluntario, no acudirán a los mil 669 recintos de votación, la expectativa política no terminará con la entrega de los resultados.

Elegidos los 345 alcaldes y dos mil 224 concejales y definidos los destinos de las llamadas comunas emblemáticas (Santiago, Valparaíso y Concepción), el escenario político cambiará en forma radical.

Según prevén politólogos locales, el día después será el inicio real de la gran batalla política con miras a las elecciones presidenciales y legislativas del 17 de noviembre de 2013, de las cuales los comicios municipales de este domingo son un anticipo.

El ex ministro de las administraciones de los presidentes Ricardo Lagos y Michelle Bachelet, Francisco Vidal, auguró este sábado en una columna publicada en el diario El Mercurio que este domingo, la oposición al gobierno de Sebastián Piñera obtendrá un triunfo relevante .

Esta victoria, a su juicio, la obliga para la próxima etapa (las elecciones presidenciales) a construir un proyecto común, un programa común y elegir un liderazgo común , algo que en la actualidad están lejos de lograr debido a diferencias programáticas.

En el oficialismo, en tanto, tras la elección se deberá definir el método para elegir su candidato presidencial y decidir la salida de los llamados ministros presidenciables para enfrentar a la casi segura candidata opositora: la ex mandataria Michelle Bachelet.