¿Qué distingue a Silicon Valley del Corredor Industrial del Bajío? ¿Por qué los países asiáticos son mucho más innovadores que México?

Aunque podemos encontrar diferentes causas, una de ellas es la de que cuentan con un entorno favorable para la innovación. Es lo que se conoce como “ecosistema de innovación”, un modelo que la Universidad de Celaya está construyendo en el Bajío mexicano.

El concepto del ecosistema de la innovación comprende todas las acciones que se deben tomar tanto para concebir como para llevar a cabo una innovación. Una buena idea, ya sea de un producto, servicio o proceso no puede quedarse sólo en ser eso, una idea, sino que necesita llevarse a cabo en las condiciones adecuadas para asegurar que se convierta en negocios o proyectos reales, sustentables y generadores de riqueza, transformando sustancialmente el entorno productivo de una región, haciéndola más próspera, equitativa y con mayor bienestar para sus habitantes.

¿Qué acciones son necesarias para que pueda establecerse un ecosistema de innovación?

Formar talento con estándares globales en emprendimiento y transformación digital.

En el caso de la Universidad de Celaya, el modelo a seguir ha sido aliarse con expertos globales como la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Harvard y Alibaba Business School, para que capaciten una masa crítica de personas que se conviertan en innovadores y emprendedores, que al trabajar en conjunto, impulsen la creación de empresas y detonen el ecosistema.

En esta línea, se realizó una primera etapa mediante un diagnóstico que identificaba fortalezas, oportunidades y debilidades ante la innovación y el emprendimiento en el Bajío.

Como segunda etapa se llevó a cabo el macrotaller Creación de Empresas, con más de 1,000 ciudadanos entre estudiantes, empresarios, gobierno y organizaciones no lucrativas que están preparándose y desarrollando habilidades para enriquecer el ecosistema.

Dar certeza jurídica a innovadores

Los productores, empresarios e inversionistas, tanto mexicanos como extranjeros, necesitan garantías legales para llevar a cabo proyectos de innovación que protejan la propiedad intelectual y el retorno de beneficios.

Por ello, se realizó una iniciativa de reforma a la ley de innovación del estado de Guanajuato, que ya fue presentada al ayuntamiento municipal y se encuentra en cabildeo en el Congreso del estado.

Creación de espacios para innovar

Una de las vertientes es crear espacios donde confluyan los inversionistas, los emprendedores, la gente de gobierno, los profesionistas, los filántropos y los actores clave del ecosistema en un espacio físico que permitan el diálogo, el trabajo colaborativo, la capacitación y el acuerdo de negocios en un ambiente de interacción productiva.

Incluir a la sociedad civil

En Celaya, hay asociaciones civiles y sin fines de lucro que vienen trabajando en temas de inclusión social, de nutrición, de medio ambiente, de educación, de salud, etcétera, cada una haciendo esfuerzos separados. La Universidad de Celaya integró a 16 asociaciones en un Clúster de Innovación Social para profesionalizar su labor, la administración, organización y estructura adecuada que les permitan asegurar recursos para operar.

Cuidar el impacto ambiental

Crear un ecosistema de innovación tiene un impacto directo en los objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU, pues hay una correlación directa entre la generación de empresas, empleo y riqueza con el bienestar y salud para la población.

En ese sentido, en la región uno de los proyectos es la medición de la huella de impacto ambiental, donde participarán la Universidad de Celaya, la empresa y la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Harvard para diagnosticar las fortalezas y debilidades de las empresas para medir y mitigar su impacto ambiental.

Luis Fernando García Ramírez es Coordinador de Comunicación e Imagen Institucional en Universidad de Celaya.