La complejidad del mundo jurídico ha sido una de sus características natas. El entramado legal de la vida pública y las relaciones privadas en nuestras sociedades es una tarea compleja que requiere de extrema precisión para construir ambientes justos y equitativos. Para abonar, las tecnologías de la información y la comunicación han supuesto impactos en las formas de organización de los profesionales del derecho, en las formas para ejercer y desarrollar las distintas prácticas y en la aparición de nuevos actores, dinámicos e innovadores, que inyectan nuevos bríos al ecosistema.

En El Economista estamos preocupados por atender a la comunidad de abogados y a todos los profesionales del derecho y abordar la complejidad del mundo jurídico. Nuestro objetivo es ofrecerles soluciones, ideas o inspiración en un área apasionante del conocimiento o incluso plantearles nuevos problemas, retos e inquietudes.

En coincidencia con los nuevos modelos de desarrollo de iniciativas de alto impacto, hemos encontrado al aliado perfecto. Se trata de vLex, la mayor colección de conocimiento jurídico del mundo. vLex integra en una sola plataforma digital la legislación y jurisprudencia de más de 130 países, con una actualización permanente y con un riguroso tratamiento editorial. Nuestros suscriptores ya están familiarizados con este servicio, pues tienen acceso a contenidos de la biblioteca de vLex a través de El Economista

Ahora damos el segundo paso de esta alianza: el diseño de este material de consulta llamado Legal, que integra reportajes, entrevistas, perfiles y opiniones sobre los temas más actuales del mundo jurídico. Esta primera edición quisimos dedicarla a la convergencia del derecho y las tecnologías de la información y el conocimiento. Agradecemos a nuestros colaboradores por el esfuerzo intelectual dedicado en las siguientes páginas, profesionales de la práctica del derecho y su reflexión cotidiana desde espacios como Hogan Lovells, Baker McKenzie, Thomson Reuters, Jalife | Caballero, Lex Informática,

Calderón & De la Sierra, Academia Mexicana de Derecho Informático, Davara Abogados, Academia Multidisciplinaria de Derecho y TIC,

Bello, Gallardo, Bonequi y García (BGBG), Basham, Ringe y Correa, S.C. y el maestro Luis Bartolini Esparza. Pero sobre todo agradecemos a ustedes, los lectores, por su acompañamiento en esta nueva aventura.