La tecnología avanza a pasos agigantados y la sociedad va detrás de ella, lo que conlleva a trascender y especializarse aún más en todos los sectores, pero sobre todo en el de la abogacía.

Las nuevas tendencias digitales le han dado un giro radical a las prácticas legales y no sólo me refiero a las herramientas físicas que se utilizan para la automatización de los procesos y comunicación, que generan grandes flujos de información diariamente, sino porque la mayoría de los conflictos sociales que tienen que ser resueltos por las leyes mexicanas y extranjeras se encuentran ya en estos ámbitos y han cambiado de manera permanente las relaciones humanas, sus interacciones, la forma de trabajo, las leyes, los delitos y las querellas que los abogados se encargan de dirimir.

La innovación está influyendo en todos los ámbitos del derecho, la inteligencia artificial ya es una realidad y un implemento del que se estará disponiendo cada vez más, asimismo el uso de nuevas plataformas digitales abre la posibilidad de explorar diferentes mercados, pero también de saber cómo asesorarlos de manera correcta, bajo nuevas normas y eso implica más conocimiento, más preparación, litigantes expertos en su ramo pero también en el correcto manejo de la tecnología.

La profesión jurídica debe abrirse y estar preparada ante la nueva era, actualizarse, documentarse, proponer, de lo contrario se quedarían obsoletos.

Los contenidos del suplemento Legal número 7: