Turismo

Heredia González es compliance officer (CO) en Best Day Travel Group, en un sector, el turismo, donde a primera vista la figura del compliance no parece tan obvia como en la industria farmacéutica o el sector financiero. 

Sin embargo, afirma el CO de Best Day, “nuestros socios comerciales, como grupos hoteleros y grandes compañías aéreas, ya tienen un modelo de gobierno corporativo donde el compliance ya es parte fundamental de sus procesos. Cuando cerramos negociaciones, ellos buscan asegurar una negociación comercial con entidades que tengan un nivel de cumplimiento aceptable”.

El ejecutivo afirma a Legal que en el sector turístico existe una responsabilidad colateral en las negociaciones comerciales: tienen que asegurar que las operaciones sean transparentes, que no se afecte a las personas ni a al medio ambiente y que se fomente un turismo sustentable.

Antes, Víctor Heredia se desempeñaba como responsable de Control Interno en Best Day Travel Group, pero desde hace año y medio la organización está desarrollando la figura de CO. Para Heredia, una de las principales funciones del CO es asegurar que exista una normatividad y cumplimiento internos para alinear a las empresas de una manera no solamente penal o legal sino también desde un punto de vista de gestión de riesgos bajo estándares nacionales e internacionales. 

Otra de las funciones de Heredia en Best Day Travel Group es garantizar que el código de ética se cumpla y se lleve a cabo en todas las operaciones y transacciones de sus líneas de negocio.

El ejecutivo considera que tiene tres retos importantes. Todos tienen que ver con la percepción y adopción del concepto de compliance dentro de la empresa: primero, que el compliance se vea como una necesidad y no como una inversión; segundo, que los equipos de trabajo lo incorporen como parte de la cultura organizacional, y tercero, que acabe formando parte de la estrategia de negocio. 

La Industria 4.0 es uno de los mayores desafíos para los CO de las empresas, pues demandará una gran dedicación para anticipar conflictos legales derivados de la aplicación de las nuevas tecnologías. De ello está convencido Patrick Henz, jefe del área de gobernanza y cumplimiento de Primetals Technologies.

Industria

“Se están emprendiendo negocios en donde no hay regulaciones. Todavía faltan muchas leyes”, comenta a Legal el responsable del emprendimiento conjunto de Siemens y Mitsubishi Heavy Industries.

La inteligencia artificial, la conducción de automóviles autónomos, el uso de drones para la entrega de mercancía o los softwares que toman decisiones con base en algoritmos son sólo algunos de los focos de atención. “Con la inteligencia artificial, la pregunta es: ¿quién es responsable de las decisiones de un robot?”, reflexiona Henz.

Con esa preocupación en mente, una directriz se vuelve fundamental: las unidades de cumplimiento legal deben sacudirse la pasividad implícita en su mantra de “seguir y acatar la ley”, para adquirir un carácter activo en la identificación y prevención de riesgos legales.

“El “cumplimiento” es pasivo y el compliance es un sujeto activo”, puntualiza el ejecutivo. En correlato, una implementación efectiva de la agenda contra la corrupción en empresas y sector público debería bajar la prevalencia de este mal, pero, con ello, la labor del oficial de cumplimiento, lejos de verse terminada, debe permear en otros terrenos donde establecer y seguir políticas también es crucial para la competitividad empresarial.

“Los temas de ética, sostenibilidad, responsabilidad social y gobernanza interna de la organización también deben estar, en mayor o menor medida, en la agenda del oficial de cumplimiento”, explica Henz. 

Y es que una organización con procesos internos saludables y adaptada responsablemente a las necesidades de su entorno físico-ambiental y social es también un negocio con menores riesgos de caer en corrupción. “No hay una configuración ideal (de los temas a seguir por oficial de cumplimiento), ello depende del tamaño y tipo de organización”, cierra Henz.

Banca

Para Victoria Garza, CO para banca digital en Citibanamex, la tarea del CO consiste en asegurarse de que en la empresa o institución donde trabaja todos los procesos cumplan con la regulación y políticas institucionales de la organización.

En opinión de Garza, no es indispensable que un CO tenga una formación jurídica, aunque facilita mucho, ya que una de las tareas fundamentales es la revisión y aplicación de regulaciones. “También hay bastantes ingenieros que hacen este trabajo porque suelen ser muy buenos a la hora de analizar puntos de riesgo en los procesos y analizar y evaluar la viabilidad de los controles que hay que implementar para comprobar el cumplimiento de las normas”, explica. 

En cuanto al perfil emocional y las habilidades sociales de un CO, Victoria Garza estima que tiene que ser alguien independiente, firme y al mismo tiempo conciliador: “Por un lado tienen que ser capaces de poner límites claros, y por otro, generar un vínculo de confianza con todos los colaboradores”.

La CO de Citibanamex explica que quitarse la etiqueta de “policía” que a veces se les coloca es uno de los principales retos de los CO: “Tenemos que trabajar de tal manera que nuestros colegas nos vean como el coach que les ayuda a alcanzar sus objetivos, a afinar estrategias para mitigar riesgos, siempre cumpliendo las reglas”.

Si bien habla desde su perspectiva de CO de banca digital de Banamex, uno de los cambios más importantes en los últimos años para los CO en general es la creciente importancia de un enfoque centrado en la satisfacción del cliente:

“Los CO tenemos que conocer la regulación y desarrollar mecanismos de cumplimento, pero siempre pensando en el cliente. Para que la banca digital de Citibanamex sea líder en su nicho, nuestras soluciones tendrán que compaginar facilidad de uso y compliance”.