Salir de casa todos los días para ir a trabajar, o sea, ser Godínez, cuesta. Esfuerzo y también dinero. Por mucho que se habla del home office o teletrabajo, de lunes a viernes la aplastante mayoría de los trabajadores mexicanos tenemos que desplazarnos a nuestro lugar de trabajo y regresar a casa.

En este lapso que suele durar más de 10 horas, tomamos café y refresco, algunos fumamos, comemos, navegamos en nuestro celular y nos movemos de un lado a otro. Y claro, tenemos que ir vestidos de acuerdo con nuestro puesto de trabajo.

Siempre estamos atentos a los precios de la comida corrida en la fonda, el refresco en el puesto de la esquina y el café de la máquina expendedora del comedor

Estas variaciones de precios tienen un impacto directo en nuestro presupuesto.

Índice Nacional de Precios al Consumidor

El Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) es un indicador que promedia el cambio en los precios de bienes y servicios consumidos por la población mexicana.

Su ponderación, el peso que cada elemento tiene en el cálculo, responde a los patrones de consumo que son captados por la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares.

Este índice da una idea de la tendencia general en las variaciones de los precios de los productos y servicios más relevantes y sirve como referencia en la actualización de salarios, la toma de decisiones financieras y la gestión de la política monetaria, entre muchas otras cosas.

Sin embargo, aunque aporta una idea general, no es el instrumento más puntual para comprobar cuánto más gastaremos para ir a trabajar.

Por este motivo, en Factor Capital Humano desarrollamos el Índice de Precios Godinomics (IP-Godinomics).

El índice, elaborado a partir de datos del INEGI, refleja cuánto han subido en promedio (o, si fuera el caso, han bajado) los bienes y servicios que forman parte del gasto cotidiano de muchos trabajadores mexicanos.

Más adelante en esta nota y en la infografía explicamos la metodología que seguimos.

Durante el mes de mayo, el IP-Godinomics creció 5.22 por ciento comparado con el mismo mes del año anterior, mientras que el INPC registró una variación de 4.51 por ciento en el mismo periodo.

La marcada diferencia entre ambos índices se explica por el peso que tienen las tarifas eléctricas y algunos precios de alimentos en el INPC . Por tratarse de gastos relacionados directamente con el hogar, no los incluimos en el IP-Godinomics.

Por otro lado, el IP-Godinomics recibió un fuerte impulso de productos como café, cigarros y refrescos.

El precio del transporte también creció por encima del IP-Godinomics, impulsado por el crecimiento acumulado del litro de gasolina de bajo octanaje

La comida corrida en la fonda no subió tanto

Los precios de las comidas en fondas y taquerías no mostraron un aumento sustancial, aunque el efecto acumulado de los meses previos contribuyó para alcanzar una variación en base anual de 4.95 por ciento.

Finalmente, la ropa, calzado y servicios relacionados, como lavandería y tintorería, mostraron en promedio un crecimiento menor al IP-Godinomics y a la inflación anual. Hablar por teléfono o navegar en internet camino a la oficina es ligeramente más económico que antes, ya que las tarifas de los servicios de telefonía móvil disminuyeron 0.69 por ciento.

Comparten apellido, pero gastan en cosas distintas

La señorita Gutiérrez Godínez y el joven Godínez Gutiérrez trabajan en cubículos contiguos, tienen el mismo puesto de trabajo y cobran el mismo salario.

De lunes a viernes se encuentran a los 8 de la mañana  en el saturado estacionamiento que está frente a la oficina, donde ella deja su auto y él se baja del camión.

Ella maneja al trabajo todos los días y él utiliza el transporte público: toma el metro en la estación que está a dos cuadras de su casa y luego toma dos camiones.

En el pasado mes de mayo, más de la mitad del dinero que la señorita Gutiérrez Godínez gastó para ir a trabajar se destinó a transporte.

Tan sólo por la mensualidad de la póliza del seguro de su automóvil pagó 1,165 pesos, a lo que se sumaron la cuota de estacionamiento ($16.70 pesos al día), los trámites vehiculares y, por supuesto, y la gasolina (su auto gasta un litro por 10 kilómetros por litro) para recorrer los 9 kilómetros que separan la oficina de su hogar.

El joven Godínez Gutiérrez destina a transporte apenas una cuarta parte de su presupuesto para ir a trabajar. El IP-Godinomics no incluye la energía que gasta en aguantar y dar empujones para subir y bajar del camión y del metro.

En cuanto llegan a la oficina, ella toma una taza de café y él compra un refresco. Estas son las cosas que más se han encarecido: el refresco de un litro subió casi un peso y la taza de café (con 15 gramos de café) casi 50 centavos.

Los dos gastan bastante en comida. Entre todo lo que gastan en su jornada, él gasta la mitad y ella el 40 por ciento en sus viandas. En las fondas cercanas cobran en promedio 72 pesos por paquete, mientras que en el restaurante la cuenta promedio por persona es de 144 pesos.

Como él no tiene carro, puede comer hasta dos veces por semana en el restaurante y ella sólo una vez. Los demás días, ambos van a la fonda de doña Luisa.

Gasto diario equivale a mitad del salario

En suma, a lo largo del mes ella gastó 4,268 pesos para ir a trabajar y él 3,889 pesos. Con respecto a mayo del año pasado, los gastos de la señorita Gutiérrez Godínez aumentaron 222 pesos y los de su compañero de oficina, 198 pesos.

De acuerdo con estas cifras, cada día ella necesita 213 pesos y él 194 pesos. Dejar el café y los refrescos podría significar un buen ahorro para ambos. 

Ahora, ellos son más discretos con sus ingresos que con sus gastos, por lo que no sabemos cuánto perciben al día. Solo sabemos que cobran el mismo salario. 

Si consideramos que trabajan en una empresa grande que emplea entre 501 y 1,000 personas, donde el salario diario promedio fue de 396 pesos (salario promedio de abril, según información de la Secretaría de Trabajo y de previsión Social), vemos que, como buenos Godínez, destinan casi la mitad de su ingreso a gastos relacionados con su jornada laboral.

Estimamos los gastos de la señorita Gutiérrez Godínez y del joven Godínez Gutiérrez a partir de los precios promedio de a nivel nacional

Metodología

Elaboramos el IP Godinomics con una selección de índices de precios de productos elaborada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía que sirve como referencia para calcular el Índice Nacional de Precios al Consumidor.

Nuestra referencia específica fue el subíndice de precios para localidades de más de 20,000 habitantes.

Agrupamos los productos elegidos en cinco categorías que ponderamos (es decir, les atribuimos un peso específico) de la siguiente manera: comida (30%), transporte (30%), ropa y calzado (15%) y otros gastos (café, cigarros y refrescos, 10%).

En esta infografía te desglosamos en detalle cuáles productos elegimos para cada uno de los cinco grupos que conforman el índice. El gráfico también refleja la variación de precios para cada producto.