Es innegable la transformación que está experimentando el derecho como profesión en razón, principalmente, aunque no de forma exclusiva, de la aplicación de tecnologías de información en diferentes facetas del ejercicio de la profesión.

Posiblemente uno de los actores más relevantes en el ejercicio legal sean los despachos de abogados, comprendidos éstos como los principales prestadores de servicios jurídicos, tanto a personas morales como físicas. Pero ¿cómo se verán impactadas estas organizaciones en el futuro a mediano plazo por el uso de tecnologías de información? Acá, algunas reflexiones:

  • Los despachos de abogados brindarán mayoritariamente servicios jurídicos sobre plataformas digitales: en el año 2050 será inusual que dos o más personas tengan que firmar papel tras papel para formalizar así una transacción. De igual manera, será inusual (si no es que hoy) que una reunión formal de negocios requiera la presencia física de todos los participantes. Los servicios jurídicos del futuro abandonarán los medios físicos como principal instrumento de materialización y pasarán al mundo digital como, por ejemplo, contratos de compraventa inteligentes creados sobre una red blockchain.
  • Los despachos de abogados no serán más que exclusivamente oficinas para profesionales en derecho: en el mismo orden de ideas anterior, en el año 2050 con la adopción masiva de tecnologías como blockchain, aprendizaje de máquina y procesamiento de lenguaje natural, los despachos no serán más empresas para solamente abogados. Toda vez que los servicios jurídicos se prestarán sobre plataformas electrónicas, los despachos necesitarán contratar equipos de desarrollo de software que habiliten la creación de soluciones digitales.
  • Los despachos estarán especializados en negociación, análisis de negocio y resolución de controversias: En el año 2050 con el avance y la masificación de las tecnologías asociadas a la inteligencia artificial (aprendizaje de máquina, deep learning, reconocimiento de lenguaje natural, etcétera), los abogados proporcionarán servicios muy especializados a clientes que valorarán mayoritariamente cualidades reservadas sólo para las personas, como la capacidad de interacción social, la empatía y la conciliación de conflictos, y no tanto la investigación y generación de conceptos jurídicos, pues ésta es una de las actividades que será fácilmente realizable por máquinas.
  • La contratación de nuevos abogados se concentrará en los que mejor manejen las herramientas tecnológicas : En el año 2050 los modelos de enseñanza del derecho habrá cambiado.

Estoy seguro de que muchas de estas proyecciones ya se ven, de una u otra forma, en muchos despachos hoy en día. Los que dominarán la industria de los servicios legales del futuro serán los que aprendieron a trabajar de la mano de la tecnología antes que fuera una obligación.

Daniel Santiago Acevedo Sánchez es Gerente de Proyectos Estratégicos Galicia Abogados.