La energía solar en México es una industria joven que ha comenzado a ganar terreno con instalaciones domésticas e industriales. Actualmente, México tiene una capacidad de generación instalada inferior a un gigawatt y para atender la creciente demanda, requerirá mucho capital humano especializado.

La Asociación Nacional de Energía Solar (ANES) estima que actualmente, las empresas del ramo emplean a 20 mil personas en sus dos mercados: paneles para casas, plazas, industrias (generación distribuida) e instalaciones de grandes parques de paneles alejados del lugar al que abastecerán de electricidad (mercado mayorista).

El sector terminó el año 2017 con 0.4 gigawatts colocados por generación distribuida. En el país se generan 900 megawatts de electricidad al año con paneles solares para generación distribuida y mercado mayorista.

La organización estima que para 2019 se podrían crear 10,000 empleos adicionales que se sumarían a los 20,000 ya existentes. En el largo plazo, calcula que si en el 2030 México contara con 20 gigawatts instalados por generación distribuida se crearían 1 millón de empleos.

Empleos de calidad

Hay poco más de 200 empresas afiliadas a la Asociación Nacional de Energía Solar. Víctor Ramírez, director ejecutivo de la organización, considera que se trata de una industria joven que está creciendo y que genera empleos de calidad, comenta en entrevista para Factor Capital Humano.

“Existen cerca de 90 carreras profesionales en el país dedicadas a la industria de energía solar. Son carreras técnicas e ingenierías como en energías renovables, eléctrica y electrónica”, apunta Ramírez.

Las empresas del sector buscan técnicos que sepan instalar equipos fotovoltaicos, equipos solares térmicos y diseñar instalaciones.

La Asociación Nacional de Energía Solar estima que un instalador de paneles solares gana entre 9 mil y 14 mil pesos mensuales, más las prestaciones de ley.

“El año pasado terminó con casi 60 mil contratos de generación distribuida. Al finalizar 2018 podríamos contar con 90 mil contratos nuevos, que representan un crecimiento de casi 150 por ciento anual sólo en generación distribuida”, puntualiza Víctor Ramírez.

Mayor crecimiento en las tres áreas metropolitanas

Los contratos de generación distribuida están principalmente en tres estados: Jalisco, Nuevo León y Ciudad de México. Tabasco es la entidad con el nivel más bajo en crecimiento de la industria de energía solar, según datos de la ANES.

“Los más interesados en el uso de paneles solares son las personas que no tienen subsidio gubernamental en el pago de energía eléctrica (luz) y quienes tienen tarifa comercial”, considera el director ejecutivo de la asociación.

Factor Capital Humano preguntó a empresas de este sector en Tijuana, Querétaro y Ciudad de México para saber cuáles son sus mayores retos en el proceso de reclutamiento de personal, cuánto ganan sus instaladores y cuánto invierten para capacitarlos.

Retos a nivel de capacitación y rotación

En Tijuana, Sunny Friend Energía Solar enfrenta algunos problemas para encontrar mano de obra calificada. La empresa contrata egresados de ingenierías y carreras técnicas en energías renovables. Aún así, la empresa se ve obligada a darles una capacitación específica y precisamente esta capacitación se convierte en un problema:

“Muchas empleados sólo esperan a ser capacitados para después poner un negocio por su cuenta. Esto llega a ser competencia desleal que hace que tanto los precios del mercado como la calidad de los servicios bajen”, se queja el administrador de la empresa, Víctor Espinoza.

La capacitación dura aproximadamente 2 semanas, la empresa invierte entre 25 mil y 30 mil pesos por persona.

Sunny Friend tiene dos técnicos para instalaciones que pueden colocar de 4 a 8 paneles solares por día. Ganan un sueldo mensual de aproximadamente 10 mil pesos, que se complementa con un bono de productividad que les debe motivar a quedarse. Casis todo los clientes de la empresa son negocios de Tijuana.

Capacitación de tres semanas

Solar Plug, de la Ciudad de México, no suele tener problemas para encontrar ingenieros, pero igual que en Sunny Friend Energía Solar, les resulta difícil encontrarlos bien capacitados. La empresa invierte unos 20 mil pesos en tres semanas para la capacitación de un instalador.

“Buscamos ingenieros en energías renovables. Nosotros nos encargamos de capacitarlos y certificarlos. Por lo regular no han instalado nunca un sistema (panel solar). Los tenemos bastante estimulados con la capacitación y buenas prácticas de convivencia y buenos tratos, porque sabemos que son la pieza clave en este negocio”, indica Francisco Uribe, director comercial de la empresa.

La mayoría del personal que entra a la empresa, asegura Uribe, está satisfecha y se queda en la compañía y va progresando gracias al plan de desarrollo individual que la empresa establece para cada colaborador.

Solar Plug se enfoca en el mercado residencial de Ciudad de México, Morelos y Estado de México.

Prioridad a habilidades "blandas"

Enlight, que tiene presencia en la Ciudad de México, Morelos, Puebla, Nuevo León y Querétaro, tampoco enfrenta dificultades en la obtención de talento. Sus enlighters, así llaman a sus colaboradores, son egresados de carreras técnicas e ingenierías que reciben capacitación adicional en la empresa.

Las habilidades que más buscan en sus candidatos son pasión por el medio ambiente, excelente actitud, agilidad de aprendizaje y que sepan trabajar en equipo. Para la empresa, estas habilidades son más importantes que las habilidades técnicas que pueden adquirir dentro de la empresa, asegura la directora de talento, Karla Sánchez.

“Más del 80 por ciento de nuestra gente forma parte de la generación millennial, una generación comprometida y con ganas de crecer. Tenemos una rotación de dos dígitos pero queremos reducirla hasta un dígito”, comenta Sánchez. Aproximadamente 100 enlighters se dedican a la instalación de paneles solares.Todos fueron capacitados dentro de la compañía.

En Querétaro opera Calentadores Solares Bicentenario, cuyos 150 instaladores fueron capacitados al interior de la empresa y en cursos externos.

“No tenemos rotación, al capital humano lo vamos formando con el paso del tiempo. Les damos sus prestaciones sociales y la empresa es puntual en sus pagos, por esa razón nuestra tasa de retención es alta”, explica Uriel Montejanos, su director general. Los instaladores de Calentadores Solares Bicentenario cobran un sueldo mensual de 11 mil a 12 mil pesos.