Estambul. El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, denunció el día de ayer 14 de abril, "la indecencia y vulgaridad" de las declaraciones del jefe de gobierno italiano Mario Draghi, que lo calificó de "dictador".

"Las declaraciones del primer ministro italiano son de una indecencia y vulgaridad totales", declaró Erdogan durante un encuentro con jóvenes turcos.

"Mientras nosotros esperamos que nuestras relaciones avancen, este individuo llamado Draghi les infringe un golpe", añadió.

Este duro intercambio de declaraciones se produce tras la polémica recepción de Erdogan a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, considerada discriminatoria por haberla sentado en un sofá, en un rango menor al del presidente turco y el del Consejo Europeo, el belga Charles Michel.

Turquía rechazó cualquier discriminación de género y dijo que solo siguió las indicaciones de los servicios protocolarios europeos.

Sin embargo, Draghi denunció el jueves pasado la "humillación" sufrida por Von der Leyen y calificó a Erdogan de "dictador".

Estos comentarios indignaron a las autoridades turcas y el ministro de Relaciones Exteriores, Mevlut Cavusoglu, acusó al jefe del gobierno italiano de hacer declaraciones "populistas, ofensivas e insensatas".

Además, Ankara convocó al embajador italiano en Turquía.

A pesar de este incidente, ambos países mantienen buenas relaciones y cooperan en asuntos sensibles, como el conflicto en Libia.