En verano nos es inhabitual que en Hermosillo, la capital de Sonora se registren temperaturas superiores a 40 grados. Alfredo Cuevas, director de planta de la maquiladora Aceros México, donde se fabrican tubos, lámanos y polines de acero para varias industrias explica en entrevista telefónica con Factor Capital Humano, que a partir de las 11 de la mañana, la productividad del personal empieza a bajar hasta un 25 por ciento.

Ya que las instalaciones no disponen de aire acondicionado, la empresa establece descansos adicionales y distribuye a lo largo de la jornada de ocho horas varias veces agua purificada y bebidas con electrolitos

En el municipio de Huejutla de Reyes, en la Huasteca hidalguense, las temperaturas llegan a alcanzar los 50 grados. En estas condiciones “Uno se siente cansado. Pero ni modo, hay que seguir trabajando”, señala Pedro Rosales, dueño de cuatro tiendas de venta y reparación de equipos de cómputo, llamadas Eshop.

Las ventas bajan un 10 por ciento

Por las elevadas temperaturas que enfrentan cada año en esta época del año, “las ventas suelen bajar alrededor de 10 por ciento porque la gente no quiere salir de sus casas para comprar equipo o llevar el suyo a arreglar”, explica. Y cuando por fin el bochorno disminuye, a las 8 de la noche, los establecimientos de Eshop ya cerraron. Por esto motivo, la empresa se ofrece a recoger los equipos en el domicilio de los clientes.

Por tener aire condicionado en los cuatro establecimientos, la factura de electricidad suele subir unos 7 mil pesos mensuales. Por la instalación, Pedro Rosales pagó casi 20 mil. Pero Pedro Rosales no lo ve como un gasto. “Es una inversión, así protejo los equipos que me encomiendan y protejo a mi gente”.

En Comalcalco, Tabasco el termómetro ha superado los 37 grados, pero con sensaciones térmicas por encima de los 42 grados. “Los calores siempre afectan y también la falta de lluvia. Para las dos de la tarde los trabajadores ya no rinden tanto”, dice Vicente Gutiérrez Cacep, gerente general de Chocolates Cacep.

Por el tipo de equipos que se utilizan aquí, el área donde se encuentra la maquinaria para extraer la pasta, manteca y cocoa del cacao, elementos necesarios para hacer chocolate, no está climatizada. Los 4 empleados que trabajan en esa zona, junto con los 8 que se ubican en las plantaciones de cacao, son los más afectados.

Trabajar a la intemperie hasta las 11 de la mañana

“Al personal que trabaja en el campo le pedimos que trabaje hasta las 11 de la mañana, después son reubicados bajo sombra donde continúan con trabajos muy leves para evitar la deshidratación, porque el calor es bastante fuerte”, detalle Gutiérez Cacep. En tanto los empleados de la fábrica reciben un descanso más amplio de lo normal.

La empresa proporciona a sus trabajadores agua para contrarrestar el efecto de las altas temperaturas y recomienda no ingerirla muy fría para que no tengan problemas estomacales.

La fábrica de Chocolates Cacep tiene un área climatizada en la que se realizan actividades como el empaquetado del chocolate. En este lugar, afirma el gerente general, no hay problema porque sí hay aire acondicionado.

En entrevista con Factor Capital Humano, Carlos Otegui Hernández, presidente de la Cámara Nacional de la Industria Panificadora, afirma que en este sector no se puede hablar realmente de una bajada de la productividad del personal por las elevadas temperaturas de la canícula. La razón es sencilla: en esta época del año, las ventas de pan caen hasta un 30%.

La Norma Oficial Mexicana 

Dr. Antonio Galván es experto en salud ocupacional y vicepresidente de AISOHMEX, una empresa de la Ciudad de México que se especializa en dar consultoría y capacitaciones en seguridad laboral integral, ergonomía, salud ocupacional y análisis de riesgos.

El dr. Galván explica a Factor Capital Humano que es una sola norma de la Secretaría de Trabajo y de Previsión Social, la Norma Oficial Mexicana NOM-015-STPS-2001, CONDICIONES TÉRMICAS ELEVADAS O ABATIDAS – CONDICIONES DE SEGURIDAD E HIGIENE, que establece de forma muy clara las temperaturas máximas y mínimas a las que puedan estar expuestos los trabajadores durante determinado período de tiempo y según el tipo de trabajo que llevan a cabo.

Esta norma aplica tanto para trabajo en el interior como a la intemperie y para todo tipo de empresas. El experto señala que las empresas que ya tienen expuestos sus trabajadores a fuentes de calor internas como hornos de fundición y hornos para alimentos ya suelen tener protocolos muy bien establecidos.

Medidas sencillas

Sin embargo, en otros centros de trabajo donde no hay fuentes de calor internas, o en sectores donde se trabaja a la intemperie muchas veces se desconocen y no se respetan las normas relacionadas con las temperaturas a las que están expuestos los trabajadores.

El Dr. Galván afirma que con medidas sencillas, que no tienen porqué ser muy costosas, como ventilación natural y/o mecánica y una buena hidratación se pueden mitigar de manera importante los impactos de las elevadas temperaturas en la salud de los trabajadores

En su opinión, por parte de las autoridades queda mucho trabajo por hacer en materia de divulgación de las normas y en apoyos financieros como créditos blandos para que sobre todas las pymes puedan adecuar sus instalaciones a las normas.

Ausentismo por la canícula en Coahuila

El pasado 22 de julio, el gerente de una constructora de Piedras Negras, Coahuila declaró al diario local Zócalo, que por las alturas temperaturas, en algunas constructoras hasta el 15% de los trabajadores no habían acudido a trabajar porque no aguantaban el desgaste físico provocado por la canícula.

Gluyas Construcciones, una constructora con matriz en Hermosillo, Sonora, que se especializa en proyectos de carreteras e infraestructuras para mineras y cuya nómina promedia suele ascender a 400 trabajadores, consigue reducir el ausentismo por estos motivos cambiando los horarios de trabajo y con una eficiente rutina de hidratación.

El ingeniero Moisés Alatorre, coordinador de calidad de la empresa, explica que sobre todo a la hora de la colocación de la placa asfáltica, cuya temperatura es de 120 grados, es muy importante tomar todas las medidas preventivas posibles.

Hidratación y cambio de horarios

“Para mitigar el impacto del calor lo primero que hacemos, es obviamente asegurar una buen hidratación con agua fría y electrolitos. Compramos el suero en polvo lo mezclamos con agua en porrones de veinte litro. Luego lo administramos al personal bajo la supervisión del responsable de salud del equipo, porque la ingesta excesiva pueden generar la formación de piedras en los riñones”.

La segunda medida para evitar el impacto del calor que toma Gluyas Construcciones es trabajar de noche o desde muy temprano, dependiendo del tipo de proyecto.

“En resto del año solemos empezar a las 7 de la mañana y ahora en verano, si el proyecto lo permite, por ejemplos en obras de drenaje, trabajamos toda la noche. Cuando se trata de obras de carretera donde no se puede interrumpir el tráfico, esto es imposible por los riesgos que implicaría para los trabajadores. En el caso de los tiros de carpeta asfáltica, solemos empezar a las 5 de la mañana”.

Pláticas de seguridad y salud

Todos los días, antes de arrancar la jornada, el responsable de seguridad y salud del proyecto da una plática de cinco minutos a los trabajadores en la que da información relacionada con seguridad y salud: previsiones meteorológicas, dónde estarán los porrones de sueros y consejos prácticos sobre cómo evitar deshidratación y golpes de calor.

Para el director de calidad de Gluyas Construcciones, resulta difícil poner una cifra exacta en la merma de productividad de los trabajadores como resultado de las elevadas temperaturas: “Sería algo forzado cuantificar el impacto con una cifra. Al implementar turnos que empiezan mucho más temprano, al trabajar toda la noche estamos cubriendo la misma cantidad trabajo. Pero sí, trabajar en condiciones de extremo calor supone cansarse más rápido y trabajar más lento”.

Con información de Gerardo Hernández, Blanca Juárez y Geert Rombaut