Google, Facebook y Amazon son algunas de las empresas favoritas en el mundo, no sólo por sus proyectos que han transformado la industria de comunicación y ventas, también por su filosofía laboral.

No cuentan con oficinas tradicionales y los colaboradores tienen mayor libertad, lo que refleja un gran trato humano y que impacta positivamente en el crecimiento de la compañía.

Los espacios de trabajo son parte fundamental para el éxito de la compañía, aunque puedan parecer menos importantes, ya que si los trabajadores no tienen correctas instalaciones, no se comunican entre sí, no cuentan con libertad y predominan las jerarquías, no se sentirán valorados, tendrán menor productividad o buscarán irse en poco tiempo. 

Esta nueva forma de trabajo consiste en diseñar espacios sin los prejuicios de cómo debe ser una oficina, buscan utilizar lo que mejor funcione y aumente la productividad.

Un estudio realizado por fundación Futuro a petición de la compañía Google, revela que existe una relación positiva entre la colaboración e innovación de 81%, lo que se logra utilizando nuevos espacios de trabajo.

Implementar este tipo de filosofía puede parecer algo exclusivo de los grandes corporativos; sin embargo, cualquier empresa no sólo puede, sino que debe hacerlo si realmente busca tener éxito.

Una de las compañías que cuenta con este tipo de espacios es Edenred, empresa generadora de vales de servicios de prepago, que considera que es necesario adaptar los espacios a las necesidades y gustos de los empleados, así como tener otras atenciones que los motiven. 

“Transformar a la empresa no es solamente una cuestión de forma. Lo más importante es convertirse en una compañía atractiva para los talentos que estamos buscando. Al hacerlo hay que contar con una marca que atraiga”, explica Pablo Habichayn, director de Recursos Humanos de Edenred.

Una alternativa es diseñar contratos personalizados, propuestas acordes a sus necesidades. “Se trata de flexibilizar los horarios, las formas de trabajo o incluir prestaciones que interesan a cada uno”.

De igual manera hay que convertirse en una empresa tecnológica en todos los sentidos para hacer cada proceso más sencillo y rápido. Un ejemplo es tener Internet inalámbrico abierto, porque mejora el trabajo y facilita la creación de equipos colaborativos en línea.

Valorar el talento

Algo fundamental es evaluar el potencial de los empleados clasificándolos en tres grupos: bajo potencial, quienes deben ser reemplazados; alto potencial a los que se debe ayudar a crecer más y el talento faltante, las personas que se requieren para mejorar .

En este sentido, resalta la importancia de atraer el talento y fascinarlo para que no exista la necesidad de retenerlo, sino que se enamore para que no se quiera ir. Para lograrlo, sólo se requiere dar capacitación, reconocer a cada persona, ayudarlo a crecer y sobre todo, tener intercambio generacional.

Claves del cambio

Habichayn dice que otro aspecto importante es dar responsabilidad a los empleados, delegar con supervisión e impulsarlos para que tomen decisiones.

También hay que dar libertad sobre cómo hacer y responsabilidad de qué hacer.

Enseñar sobre el fracaso y el éxito es otro elemento importante.  Hay que ayudarlos a entender rápidamente el error y buscar la forma de resolverlo. “Siempre hay que buscar la versión 2.0 al problema”.

De igual manera se debe tener diversidad de colaboradores, pues entre “más rico es el equipo de trabajo, mejor es la solución”.

Otra clave es simplificar las cosas y utilizar menos formalismos.

Uno de los aspectos más importantes es tratar a los trabajadores como huéspedes para que estén confortables, darles todo lo que necesitan para laborar, crear un ambiente donde se sientan como en casa y cuidar de su salud.

Para mantener buena salud, lo ideal es hacer pausas para ejercitarse o impartir clases dentro de la empresa que relajen. También hay que permitir espacios para descansar y convivir con los demás.

En caso de incidentes como el ocurrido por los sismos recientes, hay que garantizar su bienestar dentro y fuera de la empresa.

“Después del sismo tuvimos constante comunicación y estuvimos cerca de nuestros equipos de trabajo para garantizar su estabilidad emocional y la de sus familias. Visitamos 20 domicilios de nuestros colaboradores que reportaron daños en sus viviendas”, menciona Pablo Habichayn.

La suma de este tipo de acciones que variarán en cada empresa, incrementarán las ventas y tener menor rotación de personal.

“Hay que ponerse en los zapatos del cliente interno, que en este caso, es el colaborador”, concluye.