En esta segunda parte nos enfocaremos a reflexionar sobre qué seguros específicos y qué productos en el mercado son los adecuados para nosotros.

Existe en nuestro país una gran variedad con diferencias sustanciales no sólo en los precios sino también en las condiciones y en las coberturas que ofrecen las distintas aseguradoras. Compararlos no es para nada sencillo ya que hay seguros muy buenos a precios competitivos, otros que son malos y baratos o -lo que es peor -malos y caros.

LA IMPORTANCIA DE LOS AGENTES DE SEGUROS

Siempre recomiendo que la gente compare bien las distintas alternativas antes de elegir. Para eso es importante contar con la asesoría de un buen agente de seguros que trabaje con varias aseguradoras y que, por lo tanto, pueda encontrar en el mercado la opción que cubre de mejor manera nuestras necesidades y además nos presente comparativos. Es importante que seleccionemos bien a nuestro asesor, ya que así como existe gente muy preparada y capaz, también hay quienes buscan vendernos cualquier cosa con tal de recibir una comisión.

Debemos entrevistar a nuestro agente, ver cuáles son sus antecedentes, pero sobre todo insistir hasta que nos explique las distintas coberturas y exclusiones con el fin de que quedemos satisfechos. Si el agente parece no saber las respuestas o no es capaz de explicarnos a nuestra entera satisfacción los conceptos, busquemos otro.

Sugerimos buscar agentes que estén afiliados a la Asociación Mexicana de Agentes de Seguros y Fianzas AC (AMASFAC). La razón: dicha asociación se preocupa mucho por brindar capacitación y herramientas a sus afiliados.

Recordemos: es malo comprar seguros que sean muy caros, sin duda, pero es peor comprar un seguro barato sin saber lo que cubre y lo que excluye.

Lamentablemente, muchas personas no leen sus pólizas de seguros y cuando requieren utilizarlas se dan cuenta de que no contrataron alguna cobertura importante, o bien, que su reclamación estaba excluida.

Esto es algo que personalmente no entiendo y que sucede mucho no sólo en los seguros, sino cuando adquirimos cualquier otro producto o servicio financiero. Hay que conocer lo que compramos y ver si realmente atiende a nuestras necesidades, de lo contrario, no podemos quejarnos.

Es como si compráramos naranjas muy baratas sin verlas y las guardáramos así para luego darnos cuenta, al momento de querer comernos una, que estaban podridas.

Como hemos comentado, la adecuada protección patrimonial es un aspecto fundamental que no podemos dejar de lado. Es un tema que siempre debemos cuidar mucho, de lo contrario estamos poniendo en juego el patrimonio que tanto nos ha costado trabajo forjar.

En tiempos de crisis, muchas personas buscan reducir sus gastos y consideran a los seguros como uno de ellos. Si la situación económica nos requiere hacer ajustes en nuestro presupuesto y tenemos la tentación de cancelar algunas coberturas, pensémoslo dos veces. La crisis de por sí nos pone en una situación más vulnerable y si a esto se sumara algún evento desafortunado, podríamos resultar sumamente afectados.

No hay nada peor que requerir de alguna cobertura que ya no tenemos.

Si el recorte es imprescindible, mejor revisemos nuestras coberturas y busquemos cuál es la mejor manera de optimizarlas: posiblemente pudiéramos asumir, de manera temporal, deducibles más altos (siempre y cuando tengamos un buen fondo para emergencias) que signifiquen descuentos importantes en nuestras primas. Si esto no es posible, entonces también está la opción de reducir algunas de nuestras coberturas, en lo que la situación se estabiliza, pero no cancelarlas por completo.

En este caso es conveniente hablar con nuestro agente de seguros para encontrar con él la mejor opción, dado nuestro nuevo presupuesto.

No queremos terminar esta colaboración sin antes recordar que la planeación financiera personal es un proceso dinámico. Nuestro entorno y nuestras necesidades van cambiando con el tiempo, lo que implica cambios en nuestros requerimientos de ahorro, de inversión y también de protección. Es importante, por lo tanto, revisar todos estos aspectos por lo menos una vez al año y hacer los ajustes que sean necesarios.

Te invito a que me envíes tus preguntas, dudas y comentarios a través de mi página en Internet: www.planeatusfinanzas.com