Tras el duelo que acompaña el fallecimiento de un familiar, aún quedan algunos pendientes por resolver, entre ellos la sucesión de las pertenencias del difunto.

Ante este problema y como primer paso, el Colegio Nacional del Notariado Mexicano aconseja investigar si el fallecido dejó un testamento.

De ser así, explica, los derechos, acciones y posesiones del testador al momento de fallecer serán transmitidos de acuerdo con el documento que expresa su última voluntad, aunque aclara que si existen varios testamentos, el último será el válido.

Si los herederos son capaces, mayores de edad y no existen problemas entre ellos, podrán acudir con el notario de su confianza, quien realizará una investigación en los archivos de notarías y judicial para confirmar que el testamento es el último otorgado por el testador.

Posteriormente, aclara el colegio, se hará la redacción de una escritura en la que los herederos se reconocen como tales y aceptan el testamento, para luego establecer como albacea a quien el testador haya designado o, en caso contrario, quien sea elegido entre los herederos.

Asimismo, señala que una vez firmada dicha escritura, el notario deberá hacer dos publicaciones en un periódico de circulación nacional, entre los cuales debe mediar un plazo de 10 días.

Por último, el notario realizará una segunda escritura, en la que se presentará el inventario y los avalúos de cada uno de los bienes y se llevará a cabo la adjudicación de los mismos a los herederos, conforme lo haya dispuesto el testador.

La institución indica que esta escritura deberá incluir el pago de los derechos e impuestos respectivos y su inscripción en el Registro Público de la Propiedad para garantizar la transmisión efectiva de la propiedad a favor de los herederos.

En caso de que alguno de los herederos sea menor de edad o no estuviera conforme con lo dispuesto en el testamento, expone que se deberá contratar un abogado que inicie el trámite sucesorio ante un juez, en un proceso que suele prolongarse.

Para la sucesión legítima, es decir, en la que no existe testamento, menciona que los herederos pueden acudir con un notario en caso de que todos estén de acuerdo, sin necesidad de un proceso judicial.

En cualquier otro caso, se deberá contratar un abogado que inicie el trámite sucesorio ante un juez, quien definirá a los herederos y la porción de la herencia que corresponde a cada uno de ellos, añade.

El Colegio Nacional del Notariado Mexicano refiere que la duración del proceso depende de la rapidez con que se tramite la sucesión, es decir, que se declaren a los herederos y se nombre al albacea, persona que administrará los bienes hasta que se adjudique a los herederos.

El presidente del colegio, Héctor Galeano Inclán, aclaró: No se puede disponer de los bienes del fallecido antes de que exista un procedimiento sucesorio, ya sea notarial o judicial, pues debe determinarse legalmente el dueño de éstos .

Por ello recomendamos otorgar testamento para facilitar la adjudicación de los bienes a favor de los herederos, sin importar su tamaño o valor , añadió.