Ya sea que por un mal uso del crédito se haya endeudado, o que simplemente no sepa en qué gastó todos sus ingresos del 2016, nunca es tarde para sanear sus hábitos financieros y así evitar que el siguiente año continúe arrastrando y alimentando esta situación.

Pero ¿por dónde comenzamos? En primera instancia, hay que tener la disciplina y convicción de querer arreglar su situación, y aunque el panorama del 2017 le desanime, tenga en cuenta que la situación del tipo de cambio peso-dólar, las gasolinas y los créditos más costosos pueden prevenirse desde ahora.

Todos estamos frente a la expectativa de lo que se viene el próximo año. Lo importante es que hoy estamos a tiempo de prever nuestras finanzas, para ser cautos y ordenados para que estos vaivenes que puedan venir se minimicen , recomendó Daniel Urías Abundis, coordinador de Educación Financiera en Seguros Monterrey New York Life.

Los cimientos de unas buenas finanzas

Antes de comenzar a trabajar en forjar buenos hábitos financieros, hay que trabajar en las bases sobre las que se sostendrá la planeación del siguiente año, y para ello se requiere librarse de una situación de endeudamiento.

No podemos iniciar un proyecto de ahorro cuando tenemos saldos en contra. Para arrancar el 2017 arreglando nuestra situación financiera, primero hay que hacer un registro de las deudas , refirió Abundis.

Al establecer un plan de pagos para liquidar sus deudas, explicó el especialista, es muy importante que tenga registrados cada uno de estos montos en papel y lápiz (o en otro medio que le brinde comodidad), para identificar el mayor monto y enfocarse en liquidar éste primero.

A veces sucede que tenemos dos o tres deudas de bancos o préstamos personales, las pagamos de poquito en poquito y pareciera que ninguna está bajando; resulta que, efectivamente, los intereses muchas veces nos pueden comer, entonces primero hay que identificar la más elevada para liquidarla primero, y en términos de intereses ver cuál tiene el interés más alto, para enfocarse en ésta .

También se sugiere intentar pagar más del mínimo para evitar caer en este círculo vicioso, pero para ello habrá que recurrir al segundo pilar de unas finanzas personales sanas: la elaboración de un presupuesto.

Un registro de cuánto ganamos y gastamos (de manera fija o variable mes a mes) es vital para una recuperación óptima de nuestra situación financiera, dado que éste nos permitirá identificar qué gastos podemos recortar para pagar más del mínimo en las deudas, y evitar que se nos olviden estos compromisos con el banco u otro prestamista.

Si no tenemos una certeza de cuánto ganamos y gastamos, mucho menos sabremos cuánto del sueldo se va a impuestos o debería ir al fondo de retiro (...) En este presupuesto debe considerar si en enero toca hacer el pago de la tenencia, por ejemplo, y si en febrero toca pagar la inscripción de la escuela , agregó el especialista de Seguros Monterrey New York Life.

Definir capacidad de ahorro y objetivos

Además de ayudarnos a planificar el pago de gastos fijos, variables y deudas, un presupuesto es fundamental para que pueda definir su capacidad de ahorro, es decir, el porcentaje o cantidad que puede ahorrar actualmente con lo que gana.

Esta cantidad es el resultado de identificar sus ingresos mensuales, y restar sus gastos, algo que puede sonar muy sencillo pero que sólo 36.6% de los mexicanos hace, según la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera 2015.

Hay personas que se encuentran con la sorpresa de que tienen números rojos y de que su capacidad de ahorro es negativa, es decir, que gastan más de lo que ganan; hay quienes estarán tablas, es decir, estarán en ceros ya que gastan lo que ganan, y unos cuantos más se darán cuenta de que pueden ahorrar 3, 5, e incluso más de 10% de sus ingresos , dijo Abundis sobre los beneficios de este ejercicio.

Cuando tiene números negativos, es aún más necesario detallar sus gastos en su presupuesto, incluso los que hace de manera diaria como las propinas o el café, para poder hacer ajustes en esas pequeñas fugas de dinero y aumentar su capacidad de ahorro.

Una vez que tenga sus deudas bajo control (o liquidadas, en el mejor de los casos), conozca sus patrones de consumo y cuánto puede ahorrar, es momento de establecer metas financieras, esto es, determinar el destino de sus ahorros, o de lo contrario es fácil que lo gaste a la primera tentación, advirtió el especialista.

Necesitamos acordar para qué necesitamos el dinero y en cuánto tiempo; con estas anotaciones es importante apegarse a los montos y tiempos que se están estableciendo, ya sean a corto y largo plazo , aclaró.

Blinde lo forjado

Una vez que sus finanzas vayan viento en popa, es necesario determinar qué tan protegido está con respecto a los riesgos financieros a los que está expuesto, para lo cual los seguros son la herramienta ideal para protegerle sean cuales sean sus necesidades de cobertura.

A veces podemos terminar adquiriendo algo que no necesitábamos o que no se adapta a nuestras necesidades financieras; en ese sentido, es importante revisar si no tenemos seguro de vida, con base en sus ingresos, cuál es el que necesitará. La gente joven, por ejemplo, no adquiere un seguro de vida porque considera que nadie depende financieramente de ellos, pero ¿qué pasa si se invalidan? Los seguros de vida también cubren esta parte , recordó.

Ya sea que sus finanzas sean más vulnerables en la parte de desempleo, invalidez o salud, hablar con un experto de alguna de las 78 aseguradoras de las que la Comisión Nacional de Seguros y Fianzas tiene registradas puede brindarle más certeza sobre qué debería adquirir.

juan.tolentino@eleconomista.mx