Las reservas internacionales sumaron 174,791 millones de dólares en la semana del 23 al 27 de enero, informó el Banco de México.

Este saldo incorpora un aumento de 96 millones de dólares, el primero en lo que va del año, lo que permitió al instituto central acumular un nivel confortable de dólares, de acuerdo con Goldman Sachs. Sin embargo, acota Alberto Ramos, economista para América Latina de GS, este nivel de reserva otorga una disponibilidad limitada para intervenciones en el mercado cambiario .

Cuando considera que es un nivel de reservas confortable, se refiere al hecho de que deben cubrir tres meses de importaciones; o la cobertura total de los vencimientos de deuda de corto plazo.

En el análisis, desarrollado por Ramos, se destaca que en un episodio de crisis que suponga la presión potencial de la balanza de pagos el saldo de reservas representa un espacio limitado para una intervención sostenida del mercado cambiario .

El estratega precisa en el análisis que con este nivel de reservas, México podría darse el lujo de utilizar hasta 25,000 millones de dólares para intervenir en el mercado cambiario en una eventualidad , y aún así podría mantener un límite adecuado de reservas. Pero, en una corrida mayor, incluso esta disponibilidad de recursos sería baja.

Por ello supone que quizá esta evidencia es la que explica el hecho de que las autoridades monetarias de México prefieran utilizar la herramienta de las tasas para encarar la depreciación del peso frente al dólar, en lugar de las intervenciones directas del mercado cambiario.

LCF del FMI fortalece pero endeuda

Según las estimaciones de Ramos, al sumar al saldo de reservas los 86,200 millones de dólares disponibles por el acceso inmediato que tiene el país a una Línea de Crédito Flexible (LCF) en el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banxico tendría disponibilidad de 260,991 millones de dólares.

La activación de la LCF elevaría el rango de intervención de Banxico en el mercado cambiario de los 25,000 millones de dólares previstos anteriormente hasta 90,000 millones, precisa el análisis.

De acuerdo con el analista de GS, acceder a la LCF aumentará el stock de pasivos externos y el rembolso tendrá que darse en un periodo de 3.5 a 5 años .

En su opinión, las autoridades mexicanas deberían explorar mejor la posibilidad de usar herramientas alternativas de intervención en el mercado como los swaps de dólares, que son intercambios entre bancos centrales de la moneda local, en este caso pesos, por dólares.