En el 2015, y no obstante la volatilidad que se experimentó por las condiciones económicas mundiales, los activos netos que gestionan las afores evolucionaron favorablemente creciendo 7.1% respecto del 2014, es decir, registraron 2,541 miles de millones de pesos correspondientes a 54.3 millones de trabajadores. Se presentaron eventos que causaron incertidumbre, tales como la expectativa del alza en tasas por parte de la Reserva Federal de Estados Unidos, la depreciación del peso y la baja del precio del petróleo. Aun así, el rendimiento anual promedio ponderado por activos netos de las siefores básicas (SB) se sostuvo por arriba de la inflación y de otros instrumentos de inversión durante la mayoría del tiempo, principalmente en los primeros siete meses del 2015.

El rendimiento de las SB tendió a la baja de manera gradual, con repunte en octubre, como reflejo de las acciones de las afores ante un entorno más complicado en el segundo semestre del 2015. El rendimiento de la Siefore Básica 1 (SB1) fue el menor de las cuatro, excepto en septiembre, y no superó al ISIC en algunos meses. El de las SB2, SB3 y SB4 presentó una trayectoria similar a la SB1, aunque para la SB2 permaneció inferior, para la SB3 fue muy parecida y para la SB4 estuvo por arriba. La brecha entre las siefores se minimizó a partir de agosto y el rendimiento anual promedio de 1.4% de diciembre fue el más bajo del año, superando solamente al ISIRF.

Por su parte, a pesar de las fluctuaciones acontecidas y las minusvalías registradas en algunos meses, los recursos acumularon plusvalías por 32,945 millones de pesos, apoyados esencialmente por las generadas en enero, abril, julio y, en mayor grado, octubre.

Las afores fueron más conservadoras y aplicaron estrategias como el decremento leve del plazo promedio ponderado de las siefores (Dic-14: 12.7 años; Dic-15: 11.8 años). Además, sus portafolios incrementaron de 49.4 a 50.2% su participación en valores gubernamentales. Destaca también el aumento del segmento de estructurados (CKD y fibras), del cual se lanzaron recientemente más emisiones que, según las administradoras, proporcionan diversificación y valor agregado a los rendimientos. En contraste, disminuyó la renta variable nacional e internacional de 24.5 a 22.6%, derivado de la volatilidad en los diferentes mercados, que provocó que las afores fueran más cautelosas en las inversiones.

Fitch Ratings opina que, aunque los cambios no fueron significativos, la diversificación alcanzada por las sociedades les permitió aminorar el impacto de los vaivenes que prevalecieron en el 2015 y evitar, en lo posible, la generación de minusvalías. Asimismo, pese al ambiente económico vivido, el rendimiento nominal de las SB no fue negativo en ningún mes. Las plusvalías contrarrestaron las minusvalías gracias a las estrategias de las administradoras, que trataron de adaptarse al entorno.

Cabe mencionar que la naturaleza y el horizonte de inversión de los fondos de pensiones son de largo plazo, por lo que los sucesos durante el año son temporales y el desarrollo de los rendimientos se debe analizar siempre en un rango mayor de tiempo.