Después de haber empezado un año con mucho optimismo, éste se vio muy pronto afectado por las reducciones en las expectativas de crecimiento, cuya constante fueron las malas noticias relacionadas con el?desempeño de la economía.

En México teníamos la esperanza de no ser parte de este círculo vicioso, ya que local e internamente haríamos cambios de fondo que le permitirían a nuestro país crecer no obstante las condiciones precarias globales. Este momento mexicano se volvió famoso en el mundo y los inversionistas veían con muy buenos ojos el cambio de administración y las promesas que ésta había hecho.

Presumíamos a diestra y siniestra una serie de reformas que se sacaron adelante; algunas superficialmente, otras un poco más profundas (cabe aclarar que todos los cambios han sido positivos, beneficiando al desarrollo y crecimiento de nuestro país).

Clasificaría yo a la reforma educativa, la de telecomunicaciones y la electoral como reformas buenas, pero que pudieron ser más profundas. En otra categoría pondría a la reforma fiscal que simplemente no gustó además de golpear fuertemente el ánimo del mercado interno y externo; pero también tengo que reconocer lo bueno del mencionado momento mexicano.

Lo positivo fue la reforma energética y su rápida aprobación: un verdadero cambio estructural que transformará al sector energético no sólo en materia de petróleo, sino también en gas y electricidad. El ánimo para arrancar el 2014 es mucho mejor gracias a esta gran noticia y a que los estimados de crecimiento de nuestro vecino país del Norte jalarán a México hacia 3.5 o 3.7% de crecimiento anual.

Lo anterior tiene que concretarse con la aprobación de todas las leyes secundarias que están pendientes y con un escenario político favorable en Estados Unidos, en donde se espera que no se vuelva a entorpecer el ritmo de la economía por las discusiones entre republicanos y demócratas, relacionadas con el techo de la deuda.

Además, recordemos que vamos a tener un mayor gasto de gobierno, ya que se autorizó un déficit mayor para este ejercicio. Esto, aunado a la reforma fiscal, que estima recaudar 250,000 millones de pesos, sin duda nos coloca en una mejor posición que la vivida en el 2013.

El autor es Director General de Somoza Musi y Asociados. Sígueme en Twitter: ?@somozamusi