Tener una deuda con una o varias entidades financieras puede convertirse en un dolor de cabeza, ante ello y para evitar que ésta siga aumentando, la mayoría de los deudores se acerca a su banco o alguna institución para negociar la cantidad a deber.

Ya sea que usted acuda al banco, al organismo financiero con el que tenga la deuda o a una reparadora de crédito, de acuerdo con la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios  Financieros (Condusef), existen diferentes alternativas que puede tomar en consideración una vez que haga la reestructuración de su endeudamiento.

Una vez que haya avisado a la institución con la que desea llegar a un acuerdo, cuenta con 20 días hábiles para notificarle que desea ponerse al corriente con su deuda y evitar caer en incumplimiento.

La Condusef aseguró que cuenta con dos opciones que puede tomar como solución

  1. Esquema de plan de pagos fijos 

Si se elige un esquema de pagos fijos, éste le permitirá bajar el monto del pago que debe realizar cada mes, el beneficio está en que no genera más intereses a la deuda y la podrá liquidar en un plazo que va desde los seis a los 70 meses.

La ventaja que tiene este plan es que no habrá una tasa de interés variable y facilitará el pago del adeudo en un plazo mucho menor que si sólo se pagara el monto mínimo.

Si se recurre a esta opción, se debe tomar en cuenta que no se podrá utilizar de nueva cuenta sus tarjetas, ya que de lo contrario, volverá a incrementar el monte de la deuda a pagar y podría caer nuevamente en una situación de insolvencia.

  1. Consolidar el monto total de la deuda

La segunda alternativa que brinda la Condusef es consolidar su deuda; es decir, agrupar el monto acumulado de diferentes cuentas en una sola.

Al optar por esta opción, el banco o institución financiera traspasará el saldo de varias tarjetas de crédito a un solo plástico; la clave está en contratar con la institución que ofrezca mejores condiciones: como un mejor Costo Anual Total, menor tasa de interés, comparada con otras tarjetas.

Con esta opción, se podrá ahorrar en comisiones anuales, ya que la recomendación es cancelar las tarjetas que consolidó y fueron liquidadas.

Cabe destacar que no todas las instituciones ofrecen este programa, por lo que lo mejor es preguntar si se maneja esta alternativa, si puede ser sujeto a este beneficio y bajo qué condiciones.

Si ha caído en moratoria, es decir, ha dejado transcurrir al menos 90 días sin abonar a su adeudo, puede reestructurar su deuda. La reestructura a simple vista parece ventajosa porque el banco acreedor puede hacer quitas; es decir, disminuir el monto de la deuda e incluso eliminar los intereses generados por ésta.

Sin embargo, la desventaja es que una quita tiene consecuencias negativas para su historial crediticio y reduce la capacidad de acceder a un nuevo financiamiento.

Otras alternativas

Si se opta por una reparadora de deuda, se debe tomar en cuenta que si bien éstas le van a ayudar con asesoría legal y financiera, le van a cobrar una comisión.

Cada reparadora de deuda tiene un esquema de operación propio, generalmente todas le ofrecen asesoría legal y financiera, tomando en cuenta sus ingresos, egresos y deudas; con lo anterior, determinan el monto que debe destinar para pagar, negocian a su nombre la reestructuración o descuentos de las deudas con las instituciones financieras acreedoras.

Se debe tomar en cuenta que la mayoría de estos servicios no es gratuito, ya que en la mayoría de los casos, aplica una cuota general por integración, alta, apertura y trámites administrativos; en algunos otros casos cobran una cuota mensual o un porcentaje de la deducción de la deuda que logren conseguir.

Si una reparadora solicita dinero en efectivo o hacer depósitos en una cuenta personal sin haber resuelto todavía nada, es factible que se trate de un fraude.

En caso de incumplimiento en el contrato, difícilmente encontrará una institución gubernamental que pueda ayudarle a presentar una demanda, ya que este tipo de organismo no está contemplado por la ley, por lo que no hay manera de presentar una queja o reclamación.

La Comisión señala que es preferible acercarse directamente a la institución a la que se debe para llegar a un acuerdo y no tener que recurrir a este tipo de servicios, ya que, además de que no proporcionan una solución legal, se corre el riesgo de que se trate de un fraude y podría quedar una nota negativa en su historial de Buró de Crédito.

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