Durante la semana anterior ofrecí algunas recomendaciones acerca de cómo aprovechar mejor nuestro aguinaldo: un ingreso extra que debe ser considerado como tal.

Algunos lectores me han preguntado qué voy a hacer yo con él, así que con todo gusto lo comparto.

El aguinaldo es un ingreso que desde siempre he considerado como parte de mi planeación financiera personal. Sé que lo recibo en diciembre cada año y, como tal, programo qué voy a hacer con él desde mucho tiempo antes.

Para qué he utilizado mis aguinaldos

En general, lo he utilizado en los últimos años para lo siguiente:

  1. Completar las aportaciones a mi plan personal de retiro, para llegar al tope de deducibilidad y de esta manera aprovechar el beneficio fiscal al máximo. Es importante mencionar que durante el año hago aportaciones regulares, pero el aguinaldo me sirve para complementarlas.
  2. Hacer prepagos -aportaciones a capital- a mi crédito hipotecario. Este crédito lo terminé de liquidar el año pasado, y lo logré en mucho menos tiempo del requerido porque aproveché gran parte de mis ingresos extras para hacer pagos adicionales, con lo cual además me ahorré una cantidad muy grande en intereses.
  3. Una pequeña parte de él, para pagar gastos adicionales propios de esta época. Con esto no me refiero a regalos de Navidad, ya que los mismos están incluidos en mi plan financiero personal y por lo mismo suelo empezarlos a comprar en septiembre y octubre, pero sí para cubrir otros gastos como por ejemplo el árbol de Navidad, reuniones con amigos, entre otras cosas.

Cómo lo usaré esta vez

Este 2014 fue bastante difícil para mí en cuestión de gastos, principalmente en el rubro de educación.

Todo esto ha presionado de manera importante mi flujo de efectivo. Además, debo mencionar que todavía tengo algunas cuentas por cobrar.

Eso me generó una necesidad de financiamiento, que si bien es a corto plazo, gracias a mi buen historial crediticio tiene una tasa de interés bastante baja.

Entonces una vez que recibí mi aguinaldo, hice lo siguiente:

  1. Junté mis deducciones personales del 2014 y revisé cuánto me faltaba para llegar al mi tope de deducibilidad. Esa diferencia la utilicé para hacer aportaciones a mi plan personal de retiro, lo cual es absolutamente prioritario para mí. Esto lo hice así buscando aprovechar al máximo el beneficio fiscal que puedo obtener, que si bien es muy inferior a años anteriores, de todas maneras es importante aprovechar.
  2. Hice un prepago a mi crédito de corto plazo, que si bien no finiquita el adeudo ni tampoco me ayudará en mi flujo de efectivo, sí reduce de manera importante el saldo del mismo.

Por qué lo hago ?así en este año

Este año no estoy guardando prácticamente nada para gastos propios de la época, porque preferí usar lo más posible en el pago de esa deuda de corto plazo.

Estoy tratando de minimizar esos gastos para que puedan ser pagados sin problema con mi ingreso corriente.

Puedo decir que ya me gasté todo mi aguinaldo pero me siento contento porque lo he utilizado como es debido: para mejorar mi posición financiera y empezar el 2015 en mejor forma, ya que sin duda iniciará con retos financieros importantes.

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