En España, miles de personas pierden su vivienda y en unos casos desesperados, hasta la vida. Esto se debe a que la crisis financiera del 2008 les afectó, pues el valor de sus casas se derrumbó y ahora tienen una deuda que pesa más que su vivienda.

En la nación ibérica, nueve personas ya se vieron tan desesperadas que enfrentaron el problema de una manera que no fue buena para nadie, pues optaron por la peor salida:el suicidio.

En México, la pregunta sería si usted podría verse en el umbral de un problema tan serio como el registrado en Europa. La respuesta es simple, corta y contundente: No.

En la llamada madre patria, el riesgo de crédito al adquirir una vivienda se le traspasa al cliente, por lo que en caso de impago, el deudor queda embargado por medio de su vivienda, sueldo, avales o el resto de sus bienes.

En México eso no sucede, ya que cuando la entidad financiera procede al recurso del embargo se cancela la deuda.

En palabras del experto en finanzas, Humberto Valencia, profesor del Instituto Tecnológico de Monterrey, en la actualidad se tiene más vigilancia por parte de la autoridad, en especial de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, hacia los bancos.

En el caso de las entidades gubernamentales, existen instancias determinadas que supervisan constantemente el actuar de éstas para que la situación de créditos de vivienda en México sea sólida.

Puntos básicos ?a seguir

  • Si se ha perdido el empleo, se puede solicitar una prórroga de deuda ante el Infonavit, en caso de que sea la entidad que lo otorgó.
  • Si la condición económica y familiar es complicada, se puede solicitar un estudio socioeconómico, que ayuda a renegociar la deuda, sólo en caso de gente que deba al Infonavit.
  • Si se es jubilado o pensionado, el Infonavit tiene programas especiales para rebajar la deuda.
  • En caso de que el crédito se haya adquirido con algún banco o sofol, se tiene que pedir la reestructuración de la deuda de forma inmediata.
  • Los bancos manejan el esquema de seguro de desempleo, por lo que en caso de que el deudor no pueda pagar por falta de empleo a la entidad financiera, se puede contar con esta modalidad, aunque hay que revisar las condiciones de éste.
  • En caso del Fovissste, el Instituto maneja programas de reestructuración de deuda en caso de que se tenga dificultades por liquidar el préstamo.
  • En la medida de las posibilidades del deudor, se debe comenzar a pagar, aunque poco.

MÁS VALE PREVENIR

En México, se aprendió la lección

Para Fernando Soto-Hay Pintado, director general de Tu Hipoteca Fácil, en México se aprendió la lección de la crisis de los años 90, pues a partir de ahí, los productos hipotecarios fueron diseñados con mayor responsabilidad.

En España, la gente no puede pagar su deuda de créditos ya que, entre otros factores, el desempleo crece día con día y aunque en México la situación laboral podría ser parecida, las instituciones que manejan créditos de vivienda tienen esquemas que pueden ser usados para que el deudor evite perder su vivienda.

En el mercado hipotecario de vivienda existen múltiples productos que se adecuan a las necesidades de cada persona, por eso es importante que, antes de contratar un crédito hipotecario, se revisen las condiciones que éste ofrece si es que en un futuro se quieren evitar problemas en caso de que se presente una eventualidad como la pérdida del empleo, variación de ingreso, entre otros.

NO PIERDA LA CABEZA

Las opciones antes del desalojo

Para tranquilidad de quien tiene crédito de vivienda con el Infonavit, Alfredo Rabell, director de Crédito del Instituto, afirmó que se puede encontrar una solución.

Cuando el deudor pierde el empleo y no tiene otra forma de pagarla, el Instituto maneja un programa de prórrogas hasta por 12 meses continuos y en dos ocasiones durante la vida del crédito. La desventaja es que se acumulan los intereses.

En cuestión de variación del ingreso, enfermedad del acreditado o de algún familiar, se puede pedir al Instituto un estudio socioeconómico, que ayuda al deudor a manejar un esquema de pagos de acuerdo con sus posibilidades.

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