Los mejores médicos del mundo son: el doctor dieta, el doctor reposo y el doctor alegría.

Jonathan Swift

En días pasados, tuve la oportunidad de atender, una vez más, la invitación de un grupo de jóvenes del Tecnológico de Monterrey Campus Ciudad de México para reflexionar sobre temas de inversión en el mercado accionario. Tras concluir mi exposición titulada Ser empresario en Bolsa , la mayoría de las preguntas se relacionaba con la manera de iniciar su actividad como inversionistas y en consecuencia identificar a un buen asesor. La pregunta no es menor. Hace tres años en este mismo espacio publiqué justo este tema y me pareció oportuno repetir estos conceptos, los cuales son completamente vigentes.

Respetuoso siempre de diferentes estilos de inversión, he insistido en que nuestra profesión de asesor es muy similar a la de un médico. Mientras que ellos procuran bienestar físico y mental, nosotros, los asesores, debemos procurar bienestar económico y financiero. Ambos necesitamos diagnosticar a nuestros pacientes de manera individual, pues cada uno de ustedes tiene necesidades (perfiles) específicos.

Resultaría muy peligroso e irresponsable ofrecer la misma receta (no hablo solamente de la selección y distribución de valores acciones que se adquirirán, sino de un proceso integral que ocupa desde la proporción de un portafolio total destinado al mercado accionario hasta un seguimiento puntual que proponga mejores momentos para aumentar o disminuir exposiciones).

Por ello, me he permitido sugerir desde hace tiempo un proceso similar al de la selección de un médico. Piense: ¿cómo se sintió en la consulta ? ¿Qué experiencia ha tenido en los primeros meses? ¿Lo localiza fácilmente? ¿Le da una explicación clara? ¿Previene las enfermedades o busca hacer algo cuando el problema lo tiene encima?

Agradezco nuevamente el interés y la confianza al recibir sus preguntas. Muy, muy lejos está quien esto escribe de tener una verdad absoluta en una respuesta que intenta simplemente compartir experiencias y puntos de vista muy personales. Pero en la medida en que usted nos exija más como asesores, buscaremos hacer mejor nuestro trabajo y el beneficio será para todos.

Antes de concluir la columna, le recuerdo como lo hice en el texto original que también tengo amigos que cuando se lastiman o enferman acuden a lo que ellos llaman su médico crujo * y dicen sentirse muy bien. Así que usted tiene la decisión final sobre el médico asesor con el que se sienta cómodo para sus temas de inversión.

*) Encontré esta definición: Los médicos brujos son sabios conjuradores, hechiceros y guerreros místicos que ansían mantener el equilibrio espiritual y la armonía en el violento mundo. Controlan una magia antigua basada en los poderes primigenios, y son capaces de invocar criaturas. Los médicos brujos van armados con talismanes, fetiches, grabados toscos... y un ejército inagotable de espíritus... ¿Y su asesor... qué usa?

El autor es director general Adjunto de Análisis y Estrategia Bursátil del Grupo Financiero BX+.