(Segunda y última parte)

En la colaboración anterior dimos algunas ideas para construir una primera capa de blindaje en la forma de prevención. Pero no es suficiente. De todas formas podría sucedernos algo desafortunado. Esto significa que nuestro blindaje no estará completo sin una capa adicional que es mucho más gruesa: la protección.

EMPEZAR POR LO MÁS IMPORTANTE

Muchas personas pierden de vista lo que es en verdad importante. Un ejemplo muy claro es la cantidad de personas que aseguran su coche, pero no su casa. Es cierto: es más probable que choquemos o se roben el carro. Pero perder nuestra casa es perderlo todo.

Ahora bien, hay distintas formas de construir nuestra capa de protección. Como podrán adivinar, una herramienta muy importante son los seguros. Pero hay muchos riesgos que no se pueden asegurar, por ejemplo la pérdida de empleo. Aunque sí existen productos que cubren el desempleo (por lo general relacionados a créditos), no es posible comprar un seguro que nos garantice el ingreso que teníamos mientras podemos colocarnos de nuevo.

Empezar por lo más importante significa detectar qué situaciones podrían tener una consecuencia más desafortunada para nosotros, y desviarnos del camino hacia nuestras metas. Es necesario hacer un ejercicio de reflexión, para determinar cuáles son nuestras prioridades en materia de protección.

NO DISTRAERNOS CON PEQUEÑECES

Hoy en día hay un boom de seguros que cubren cosas pequeñas por un costo modesto. Todos los días recibimos publicidad de tarjetas de crédito o servicios en donde se nos ofrece un beneficio adicional por un costo pequeño.

No tengo nada en contra de estos seguros. Al contrario, a veces pueden ser útiles. Pero su alcance es limitado. En todo caso deben ser complementarios a soluciones que sí nos brinden protección. En este sentido, la prioridad debe ser obtener la mejor cobertura que podamos pagar. Es importante comparar no sólo el precio sino el producto completo. De la misma forma que no podemos comparar un coche económico con un súper deportivo: su precio es muy diferente, pero también lo es el auto.

Esto no es sencillo y por ello es importante contar con un buen agente de seguros: profesional, que entienda nuestras necesidades y conozca el mercado. Y nos pueda ayudar a determinar cuál es la mejor manera de construir esta segunda capa de blindaje financiero.

CONOCER LAS COBERTURAS QUE YA TENEMOS

Poca gente conoce y utiliza los seguros que están incluidos en su cuenta bancaria o en la tarjeta de crédito, y que no tienen un costo adicional. Por ejemplo: algunas tarjetas ofrecen duplicar la garantía del fabricante de los productos que adquirimos con ellas. Otras incluyen seguros que nos protegen durante accidentes en viaje.

Pero además hay algunas tarjetas que nos protegen contra clonación (y otras que no). Algunas nos cubren el posible mal uso que se pudo haber hecho con ellas, 24 horas antes de que la reportamos como extraviada (lo cual puede ser muy bueno en caso de que no nos hayamos dado cuenta de que la perdimos). ¿Sabes con qué protección cuentas hoy en día?

NO TODO SE PUEDE ASEGURAR

Como ya mencionamos, no todo se puede cubrir a través de seguros. Por eso es importantísimo contar con un buen fondo para emergencias. Este fondo debería ser equivalente para cubrir por lo menos tres meses de gasto. Sin embargo, para muchas personas esto puede no ser suficiente.

Recordemos que no es fácil conseguir empleo en México. En particular a ciertos niveles podemos tardar hasta más de un año. Un buen fondo de emergencias puede darnos mucha, muchísima tranquilidad y nos ayuda a no tener que desviarnos del camino hacia nuestras metas.

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