La mayoría de la gente piensa que invertir de manera correcta es un proceso difícil, pero en realidad no lo es. Como todo en la vida, requiere ciertos conocimientos básicos, y uno de ellos es la diversificación.

El concepto de la diversificación se trata de explicar de una forma muy simple: no pongas todos tus huevos en una sola canasta. ¿Por qué? Si se cae se romperán todos. Es fácil entenderlo de esta manera.

La idea detrás de la diversificación es precisamente reducir el riesgo. Claro: si ponemos nuestro dinero en diferentes instrumentos de inversión podremos reducir el riesgo en caso de que uno de ellos se desempeñe de manera muy pobre con el tiempo.

Desafortunadamente, nadie nos explica cuántas canastas necesitamos, o qué tipo de huevos poner en ellas o cómo distribuirlos de manera eficiente.

¿Cuántos tipos de activos hay?

Si uno va al supermercado se dará cuenta de que hay distintos tipos de huevos. Hay unos rojos, otros blancos e incluso amarillos. Unos son orgánicos y los otros no. Incluso podremos encontrar huevos reducidos en colesterol, o bien envasados ya sin cascarón. Las puras claras o completos.

En inversiones también hay activos de naturaleza distinta. Los más comunes son instrumentos de deuda (por ejemplo, los pagarés bancarios o los Cetes) y los instrumentos de renta variable (como por ejemplo, las acciones).

De éstos hay tanto nacionales como internacionales, de mercados desarrollados y emergentes, que podrían verse como clases distintas para efectos de diversificación (no tiene la misma volatilidad una acción mexicana que una europea).

Lo mismo con los instrumentos de deuda: los hay desde un corto plazo hasta el muy largo plazo, y éstos se comportan de manera diferente.

Pero además puede haber otras clases de activos, como por ejemplo los fondos de bienes raíces o los metales preciosos (que también pueden verse como renta variable aunque con naturaleza distinta).

Ahora bien, cuando se trata de distribuir nuestro dinero en las diferentes clases de activos, ¿cómo lo hacemos? ¿Simplemente ponemos un poco en cada uno de ellos? ¿Distribuimos en la misma proporción? ¿O lo hacemos con algún tipo de estrategia?

Diversificación inteligente

Desde luego, uno debe construir un portafolio de inversión diversificado de acuerdo a sus necesidades.

Por ejemplo, no es lo mismo invertir dinero que podríamos requerir en cualquier momento a invertir en el ahorro para el retiro, que no tocaremos en más de 20 o 30 años. ¿Por qué?

El dinero que podríamos necesitar en un imprevisto o si se presenta una oportunidad tiene que ser accesible, pero además debe estar invertido principalmente en instrumentos de baja volatilidad.

El objetivo aquí no es ganar mucho dinero, sino protegerlo de la inflación y que esté ahí cuando lo requiramos, sin pérdida de valor.

En cambio, el dinero para nuestro retiro, como no lo vamos a ocupar, puede invertirse de una manera más agresiva: podemos aceptar más volatilidad ya que la prioridad en este caso es maximizar el rendimiento potencial, de manera que nuestro dinero tenga un crecimiento real significativo con el tiempo. Es la única manera de construir patrimonio.

Esto no significa que no debamos tomar en cuenta el riesgo; por el contrario, la intención es hacer un portafolio de inversión diversificado que pueda maximizar el rendimiento dado el nivel de riesgo (volatilidad) que estamos dispuestos a aceptar. No más, porque se trata de dormir tranquilo también.

Como podemos observar, en ambos casos el portafolio de inversión ideal es radicalmente distinto. Se compone de instrumentos diferentes.

En el primer caso habrá que optar principalmente por instrumentos de deuda de corto y mediano plazo. Podemos diversificar dentro de estas clases de activos; es decir, comprando instrumentos distintos de características similares, pero que cubran nuestro dinero en caso de que algo salga mal.

En cambio, en el segundo caso tendremos que utilizar instrumentos de deuda de mediano y largo plazo, pero también acciones o bienes raíces y, además, de distintos países.

Debemos cubrir el mundo, participar en las empresas más importantes no sólo de nuestro país. ¿En qué proporciones? Hacerlo de manera tal que la volatilidad de nuestro portafolio no exceda de nuestra tolerancia al riesgo.

Dentro de los muchos portafolios posibles, el que puede ofrecernos un mayor rendimiento potencial.

Te invito a visitar mi página: http://www.PlaneaTusFinanzas.com, el lugar para hablar y reflexionar sobre finanzas personales. Twitter: @planea_finanzas.