Lo primero que debemos definir es: qué es un fondo de capital protegido. Éstos son fondos que tienen como principal objetivo la protección del capital de los inversionistas, ya sea total o parcial, durante un periodo establecido.

En algunos casos ofrecen un rendimiento ligado al comportamiento de distintos factores, como el desempeño de la Bolsa Mexicana de Valores, el tipo de cambio o las tasas de interés, entre otros.

Es como si pudiera obtener los beneficios de los fondos de la renta variable pero sin perder el capital en caso de una caída de las bolsas.

¿Cuál es la diferencia entre éstos y un fondo de deuda?

A pesar de que ambos invierten en instrumentos de deuda, la administración de dichos instrumentos es distinta y la diferencia es la siguiente: invierten principalmente en instrumentos de deuda que ofrecen una tasa de interés que será pagada al vencimiento.

Algunos de ellos también pueden llegar a invertir en instrumentos financieros derivados. Éstos se quedan en el fondo desde el día de su adquisición hasta el día del vencimiento. Es durante este periodo que el fondo busca proteger el capital de los inversionistas. Los instrumentos de deuda que adquieren estos fondos pueden ir desde deuda gubernamental hasta algún otro instrumento bancario, como un pagaré o un valor estructurado.

Los fondos tradicionales de deuda, a diferencia de los de protección de capital, tienen una gestión activa donde constantemente compran y venden instrumentos de deuda para aprovechar oportunidades en el mercado. Normalmente constan de dos periodos que -para efectos de este artículo- denominaremos: periodo de captación y periodo de protección.

El primero es el lapso en el cual el fondo acumula el capital de los inversionistas. Y el periodo de protección es cuando el fondo invierte el capital de los inversionistas. Durante este tiempo se protege el capital y se obtiene el rendimiento, siempre y cuando el inversionista permanezca todo este tiempo en el fondo.

Estos dos periodos pueden tener distintos horizontes de inversión que se ajustan a diferentes necesidades de liquidez de los inversionistas.

Algunos de estos fondos dan la oportunidad a los inversionistas de salir antes de que finalice el periodo de protección pero en este caso, generalmente, no se comprometen a proteger el capital ni ofrecer un rendimiento.

Esto no implica que registrarán una pérdida o no recibirán ganancias, simplemente indica que las condiciones de mercado en el momento de la salida podrían llegar a ser tanto favorables como desfavorables.

¿Para quiénes están dirigidos este tipo de fondos?

Para aquellas personas con un perfil conservador y que prefieren tener seguridad en sus inversiones sin arriesgar los recursos disponibles.

Si a usted no le gusta tener incertidumbre en sus inversiones, podría explorar este tipo de opciones y puede existir alguna que se ajuste a sus necesidades.

Sin importar que usted sea o no una persona adversa al riesgo, estos fondos pueden ser utilizados en momentos donde exista incertidumbre en los mercados. Independientemente de los movimientos desfavorables en el mercado -ya sea en el accionario o en el de deuda-, usted obtendrá su capital ya sea parcial o total, si permanece durante todo el periodo de protección.

Antes de adquirirlo, le recomendamos analizar la cartera del fondo y asegurarse de que invierta en instrumentos de deuda de una institución sólida, como una entidad gubernamental o alguna institución bancaria con una buena calificación crediticia.

*El autor es VP Productos/Asset Management y Fiduciario BBVA Bancomer.

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