Gracias a los avances tecnológicos, ahora se pueden hacer diferentes transacciones en línea, revisar su cuenta bancaria desde cualquier dispositivo móvil o hacer depósitos en cuestión de minutos.

Como parte de estos avances, uno que ha tomado fuerza, principalmente en Europa, es el que permite concentrar toda la información financiera en una sola aplicación: el  open banking.

De acuerdo con expertos, este servicio, que se implementará en México hasta el 2021, traerá muchos beneficios a los usuarios, principalmente tener un mejor manejo y control de las finanzas personales, además de que logrará una mayor inclusión financiera.

El open banking o banca abierta, como lo define la consultora Deloitte, es un sistema en línea en el que los clientes de las instituciones financieras, autorizan compartir su información con otras entidades.

Uno de los beneficios concretos del open banking es que los usuarios, como verdaderos propietarios de su información, podrán concentrar en un solo sistema información sobre cuentas bancarias y de ahorro, créditos hipotecarios y tarjetas de crédito, aun cuando dichos productos sean de diferentes entidades bancarias.

Con base en esa información que los clientes comparten con un tercero, ya sea por única ocasión, por tiempo determinado o de manera indefinida, podrán recibir recomendaciones sobre cómo pagar menos comisiones en servicios, cómo conseguir mayores rendimientos o cómo liquidar más rápido sus deudas.

Jonathan Garzón, subdirector de Negocios e Innovación de la empresa de servicios financieros Cecoban, detalló que el open banking es una tendencia a nivel global y que la integración de información tiene como principal beneficiario al cliente, quien obtendrá productos financieros personalizados.

Una de las principales ventajas consiste en que permitirá a los usuarios tener un mejor control, visualización y manejo de sus finanzas: la integración de todos los servicios permitirá conocer mejor a los clientes.

“Muchas veces nuestras finanzas están fragmentadas, es decir, nos pagan en determinado banco, pero tenemos una tarjeta con otro y un préstamo con otro más, no está todo integrado en una sola cuenta bancaria. Con la unión de todos los servicios, se van a conocer mejor sus expectativas, sus necesidades en momentos determinados para recibir de las instituciones financieras tradicionales mejores servicios como créditos, tarjetas o cualquiera de otros productos de manera personalizada”, aseguró.

Indicó que esta fragmentación también afecta al momento de pagar sus compromisos financieros; ya que cada una tiene diferentes fechas de corte, o los gastos que se hacen en cada una, esto complica la vida financiera, por lo que el open banking se traduce en un control de dicha información.

“Que se tenga un control de esa información y se pueda compartir con un tercero, y éste pueda mostrarla de forma integral permite una mejor administración de las finanzas personales”, aseguró.

Para el subdirector de Cecoban, las empresas financieras van a entender mejor las circunstancias de cada cliente lo que permitirá recomendar productos especializados.

A favor de las finanzas personales.

Otras ventajas del open banking radican en que podrá controlar cierta información financiera, elementos que era algo exclusivo de las propias instituciones financieras, esto logrará que cada usuario analice y entienda su situación financiera.

Mientras que del lado de las empresas, busca generar un ambiente más competitivo entre los jugadores financieros y tecnológicos.

“Necesitamos tener un entendimiento de las finanzas personales: en qué gastamos, cuál es el score de crédito, una vez entendido esto habrá recomendaciones para que se puedan usar de mejor manera los productos financieros, establecer metas financieras o ahorros y el mejor camino para lograrlo”, dijo.

Hasta el momento, en México sólo se tiene aprobada la primera fase de la regulación que abarcar solamente a los productos abiertos y que será obligatoria para las instituciones a partir de junio del 2021.

montserrat.galvan@eleconomista.mx