(Última parte)

Ningún plan financiero es perfecto, porque la realidad nunca es exactamente como la planeamos. Cuando las cosas suceden hay que asumirlas y seguir adelante. Pero sí hay ciertos errores que podemos evitar. En la primera parte ya mencioné algunos. A continuación, el complemento:

CAER EN LA TRAMPA DE LOS PAGOS CÓMODOS O SIN INTERESES. En México la mayoría de las ofertas que se ofrecen implica compras a plazos. Se han vuelto muy comunes las promociones a 12, 15, 18 y hasta 24 meses sin intereses para casi cualquier producto (incluso algunos supermercados ofrecen diferir a plazos). He visto cómo personas abusan de estas facilidades a tal grado que destinan más de la mitad de lo que ganan en pagar estas mensualidades para cosas que ya compraron y disfrutaron. Por eso no tienen capacidad de ahorro.

Algunos me dicen: es que fue sin intereses, así que no me cuesta . De todas maneras es una deuda, un compromiso que tenemos que pagar con nuestro ingreso futuro.

CAER EN TENTACIONES QUE SUPERAN NUESTRA CAPACIDAD DE PAGO. Todos lo hemos sentido: vamos a la agencia de autos a ver el modelo que sí podemos pagar y nos convencen de comprar otro que es más bonito, más potente, por un pequeño pago adicional (o por un cómodo incremento en la mensualidad del crédito). Eso sucede cuando vamos a comprar una casa, una computadora o incluso en el supermercado (con productos orgánicos o artesanales que cuestan 10 veces más).

POSPONER NUESTRO AHORRO PARA EL RETIRO. Un joven de 22 años, que recién empieza a trabajar, podría tener un retiro espectacular si ahorra, desde esa edad, sólo 10% de su ingreso neto. Esperar sólo una década puede costar muy caro, posiblemente requiera guardar el doble, pero no podrá hacerlo porque tendrá una hipoteca y muchos otros compromisos.

La verdad es que muchísimas personas no se preocupan por generar ahorro para el retiro hasta que éste está muy cerca y cuando suele ser demasiado tarde.

NO PROTEGER NUESTRO PATRIMONIO. En México tenemos una muy importante falta de cultura de previsión. Menos de 5% de las casas habitación está asegurado (cuando para la gran mayoría de las familias el valor de su casa representa más de la mitad de su patrimonio). Muchísimas personas no cuentan con ninguna protección para ellos ni para sus familias, ni siquiera un testamento.

En este mundo las cosas malas pasan todos los días. En alguna parte del mundo ocurre alguna calamidad: desde accidentes automovilísticos hasta grandes terremotos e inundaciones. Gente que lo pierde todo de un momento a otro. No proteger lo nuestro -y a los nuestros- es quizá uno de los errores más grandes que podemos cometer. ¿Qué tan vulnerable está tu patrimonio?

INVERTIR EN ALGO QUE UNO NO ENTIENDE. Esto también es muy desafortunado: gente que invierte de buena fe en algo que promete altas ganancias, para ver perdida la totalidad de su patrimonio. Todo porque no entendieron en qué estaban poniendo su dinero.

Hay muchísimos ejemplos de ello: gente que emprende sin entender cuál es la demanda de su producto o cuál será su margen de utilidad (que es quizá el concepto más elemental para un negocio). Personas que contratan un producto financiero sólo porque parece muy rentable, sin comprender sus riesgos ni cómo funciona (por ejemplo, quienes compran acciones de empresas que cotizan en la Bolsa Mexicana de Valores sin saber ni a qué se dedican o si su valuación es justa). Muchas malas experiencias se dan precisamente por esta situación.

NO TOMAR EN CUENTA LOS COSTOS (COMISIONES) QUE PAGAMOS. En México esto es muy común: existen muchos productos financieros que se venden como atractivos pero que tienen un altísimo costo (por ejemplo, algunos seguros para el retiro, incluso ciertos fondos de inversión).

Por ejemplo, si el rendimiento de un instrumento es de 8% anual en promedio, pero existe un costo de administración de 2% anual, nuestro rendimiento final -ya neto- será de poco menos de 6% anual. En un año quizá esto sea poco significativo, pero, si estamos hablando de una inversión de largo plazo (por ejemplo, de más de 10 o 20 años), la diferencia que esto genera en nuestro saldo final puede ser enorme.

Ahora que conoces algunos de los errores financieros más comunes, podrás tomar todas las medidas necesarias para evitarlos.

Te invito a visitar mi página: http://www.PlaneaTusFinanzas.com, el lugar para hablar y reflexionar sobre finanzas personales.

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