Hablando de consumo, las mujeres tienen la sartén por el mango . Y es que ellas realizan o deciden 80% de las compras, aseguran expertos.

Esto no tiene que ver sólo con los sectores tradicionalmente enfocados a ellas, como los cosméticos o la ropa. También se refiere a las compras grandes, como casas, automóviles, viajes o fondos de inversión.

Cuando las mujeres están deprimidas, comen o se van de compras. En cambio, los hombres invaden países , dice Caroline Winnett, jefa de Mercadotecnia en la empresa NeuroFocus.

Nosotras somos consumidoras especialmente valiosas , opina Mary Lou Quinlan, autora de Sólo pregunta a una mujer: descifrando el código de lo que las mujeres quieren y su forma de comprar.

Esto es porque antes de comprar, las mujeres casi siempre piden recomendaciones a amigos o familiares y si están contentas con un producto o servicio, lo recomiendan a otros.

A diferencia de los hombres, ellas no quieren escuchar que un producto está genial, sino lo que quieren saber es cómo ese artículo resuelve sus necesidades y las de su familia , agrega la escritora.

También tiene que ver con la independencia financiera.

De acuerdo con la firma Nielsen, el deseo de ellas por tener paridad económica con los varones se ha traducido también en un aumento en el gasto y el consumo.

El análisis destaca que en la última década 44 millones de mujeres en América Latina se incorporaron al mercado laboral. En México, 42 de cada 100 mujeres participa en la vida laboral, según el INEGI.

Incomprendidas

De acuerdo con los expertos, a la hora de comprar, las mujeres procesan la información diferente en comparación con los hombres.

Pero a pesar de que muchas empresas saben esto, siguen gastando millones en campañas que más que atraer molestan a su principal audiencia , agrega la escritora Mary Lou Quinlan.

Según una encuesta de Marketing to Women, una asociación de ejecutivas del sector en EU, las compradoras se sienten incomprendidas por las empresas: 59% de las mujeres no obtiene lo que desea de las compañías de alimentos; 74% se siente decepcionada por las automotrices; 84%, por las firmas de inversión y 91% opina que los anunciantes no las entienden.

La vida no es color de rosa

Crear versiones de lo que ya existe en color rosa –por ejemplo, laptops- es uno de los errores más comunes de las empresas, opinan Bridget Brennan.

La autora de ¿Por qué ella compra?, que recientemente presentó su libro, considera que aunque a muchas mujeres les encanta el color rosa, en realidad lo que buscan son artículos que sean necesarios y útiles, sino no tiene caso hacerlos bellos .

Femenino

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