A pesar de ser la primera generación nativamente digital, los Millennial (nacidos desde 1977 hasta 1995) señalan a sus padres como su fuente de consejo financiero preferida, por encima de los asesores financieros.

Según el estudio Bridging the Financial Knowledge Gap for All Generations de Principal Financial Group y The Center for Generational Kinetics, aunque los millennials dijeron que los buscadores de Internet son su fuente financiera más recurrida, no es la que más valoran, ya que 23% usa el consejo financiero de sus padres (el más recurrido) y la considera la de mayor relevancia.

Esto puede ser un problema ya que, según refirió Jason Dorsey, chief strategy officer en The Center for Generational Kinetics, la Generación X (la de los padres de los Millennial, nacidos entre 1965 y 1976, para propósitos del estudio), las de los Baby Boomers (nacidos entre 1946 y 1964) y los tradicionalistas (nacidos en 1945 o antes) también requieren de asesoría financiera.

A pesar de los niveles variables de confianza, todas las generaciones tienen una brecha similar en conocimientos financieros , abundó.

Un ejemplo de ello es la proporción de cada generación que dice carecer de los conocimientos financieros para elegir inversiones eficaces e ignoran cómo incursionar en inversiones menos tradicionales, que en el caso de los Baby Boomers y la Generación X es de 19%, mientras que 16% de los Millennial coincidió con lo anterior.

En el mismo sentido, 13% de los Baby Boomers no se sintió apto para estructurar un portafolio de inversiones, similar a 11% de la Generación X y 12% de los Millennial.

Asimismo, la confianza de los padres de los millennials provoca que no recurran a asesoría de otras personas, lo cual también puede ser un riesgo para sus hijos.

De manera similar podría transmitirse la percepción financiera de los tradicionalistas, cuya cercanía a acontecimientos como la Segunda Guerra Mundial e incluso la Gran Depresión (de manera personal o en voz de sus padres) puede incidir en sus decisiones financieras.

Mientras que 67% de los Millennial estaría cómodo con discutir problemas financieros con un asesor, esta proporción baja a 59% para los Baby Boomers. Asimismo, 51% de los millennials puede discutir problemas financieros con amigos y 26% de los Baby Boomers prefieren no hacerlo.

Otro aspecto que destaca el estudio es que las herramientas financieras digitales pueden ayudar a reducir la brecha de educación financiera entre generaciones, pero no todos las utilizan.

Las generaciones más jóvenes son las que más usan herramientas online para su planeación financiera, tal como indicaron 44% de los millennials y 42% de la Generación X, mientras que los Baby Boomers se sienten más desconfiados al respecto, ya que sólo 33% dijo utilizar la web para temas financieros.

De ahí que la convivencia de los millennials en un entorno financiero que comparten con otras cuatro generaciones preocupe al sector, refirió Dorsey, ya que nunca se había tenido el reto de asesorar en temas de dinero a cinco generaciones distintas al mismo tiempo.

Retiro abruma a millennials

Una tendencia que caracteriza a la generación Millennial es la postergación que hacen de la adultez, lo cual afecta a todo lo que hacen, desde casarse hasta planear el retiro.

Esto, aunado al hecho de que esta generación está entrando en una etapa de acumulación de riqueza (por lo cual se prevé que gasten más que los Baby Boomers en el 2017), hace que el retiro sea un tema del que deberían ocuparse desde ahora.

Sin embargo, éste tiene una amplia gama de significados para diferentes generaciones. Un ejemplo de ello es que mientras que los Baby Boomers piensan en estrategias a largo plazo y una planeación precisa para esta etapa, los Millennial asocian el retiro con el ahorro.

Este ahorro, advierte Dorsey, desde la percepción de 57% de los millennials, se traduce en simplemente apartar lo que les sobre; 14% lo define como un monto fijo, y sólo 10% busca una planeación más concreta.

De ahí que el retiro sea una fuente de ansiedad para los millennials, ya que no se sienten preparados para esta etapa y, por el contrario, los abruma, por lo cual han decidido ignorar el tema del retiro por completo.

Por el contrario, la Generación X se siente más confiada sobre cómo preparase para el retiro, ya que 16% de ella indica que este tema es del que más conocen, a diferencia de 15% de los Baby Boomers y 12% de los Millennial.

De ahí que el investigador del Center for Generational Kinetics enfatizó que cada generación necesita de una asesoría financiera que sea capaz de atender las necesidades de cada agrupación en particular.

juan.tolentino@eleconomista.mx