Hemos hablado de deudas, de ahorro y de inversión. También que debemos proteger lo que es nuestro. Los siguientes pasos nos permiten redondear y no dejar fuera ningún aspecto importante:

9.- Mantén tus documentos actualizados. Esto es muy importante. Sucede con frecuencia que cuando una viuda va a cobrar el seguro de vida de su marido resulta que el beneficiario era la exmujer de la que se divorció hace muchos años. O peor aún: la herencia sólo va para el primer hijo y no para los otros dos, porque el padre nunca se ocupó de incluirlos en su testamento.

Recientemente me tocó un caso cercano de una persona que lleva años sin poder vender su casa, porque nunca fue debidamente escriturada y no están los papeles que comprueban la propiedad. Por eso tenemos que revisar, por lo menos una vez al año, cómo están nuestros papeles, qué falta y buscar tener todo lo que es nuestro en el mejor orden que podamos.

10.- Actúa de manera consistente. Muchas personas se asustan cuando se habla de crisis, a pesar de que no la estén viviendo. Por ejemplo: me preguntan cómo puede afectarnos el endeudamiento de Grecia y si pienso que es buen momento para comprar un departamento.

No quiero decir que hay que ignorar lo que pasa en el mundo: nada más alejado de la realidad. Pero si creemos que gozamos de una estabilidad laboral, si la hipoteca que nos ofrecen es a una tasa fija y además adecuada, y si nos alcanza para pagar la mensualidad con cierta holgura ¿Por qué no hacerlo, sólo por miedo de lo que pueda pasar en Grecia? A lo que voy es: este simple evento no debería cambiar nuestros planes (a menos que también cambie nuestra perspectiva de empleo estable y nos preocupe un eventual recorte de personal).

Lo mismo con las inversiones. No se trata de adivinar qué acción puede dar más en el próximo año o si es buen momento para comprar dólares u oro. Porque nadie lo sabe en realidad.

El éxito se logra cuando uno tiene una estrategia y la aplica de manera consistente en las buenas y en las malas. Porque nadie tiene una bolita de cristal, si tratamos de adivinar algunas veces nos podrá ir bien, pero la mayoría no. Y formar un patrimonio no es cuestión de apostar, sino de mantenerse en el juego hasta el final.

11.- Amplía tu cultura financiera. Los humanos somos el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra. Y hasta tres, cuatro o más.

Como me decía un maestro en la secundaria: Equivocarse es un derecho humano. Lo que no se vale es abusar de ese derecho .

Si ya hemos visto que el ejecutivo de cuenta del banco no nos aconseja bien ¿Por qué le seguimos preguntando su opinión? Es nuestro dinero: investiguemos nosotros y tengamos mejores elementos para decidir. Eso nos da la cultura y el aprendizaje, nos da la libertad y nos proporciona un criterio que nos permite tomar mejores decisiones.

¿No sabes en qué invertir tu dinero? Pues aprende sobre inversiones. Lee libros, blogs y esta sección de Finanzas Personales. Seguramente se te abrirá todo un panorama.

12.- Nuestras necesidades evolucionan con nosotros. Un plan financiero no es para toda la vida. Menos hoy cuando la única constante es el cambio. A lo mejor hoy nos enteramos que vamos a ser papás: tenemos una nueva necesidad (prepararnos para su nacimiento) que ayer no habíamos tomado en cuenta en nuestro presupuesto, simplemente porque no existía.

Quizá estábamos ahorrando para comprar una casa de campo y resulta que nos ofrecen en el trabajo trasladarnos a otro país. De un momento a otro esa meta que teníamos resulta ya no ser importante.

Un plan financiero personal forma parte de nuestro plan de vida. Se adapta y modifica, muchas veces, de manera radical. Siempre tiene que ser nuestro compañero, acudir a él cada vez que algo cambie, para que esté alineado con lo que verdaderamente queremos lograr, que de eso se trata.

Te invito a visitar mi página: http://www.PlaneaTusFinanzas.com -el lugar para hablar y reflexionar sobre finanzas personales. Twitter: @planea_finanzas