(Segunda parte de cuatro)

En la primera parte hablamos de la importancia de determinar tu punto de partida, calculando tu balance personal. También mencionamos que si tienes deudas de corto plazo, tu primer objetivo debe ser liquidarlas, y esbozamos una estrategia para ello.

Continuamos con los siguientes pasos:

3Controla tu flujo de efectivo, mediante un plan de gastos. Para empezar debes entender cuál es tu patrón de gastos en qué gastas y por qué. Esta es la base, cualquier plan debe tener en cuenta tus gustos y tus prioridades, de lo contrario no va a funcionar. Saber en qué gastas hoy te permite tomar mejores decisiones.

Ahora revísalo bien. Un plan de gastos no es más que decirle tú a tu dinero qué es lo que debe hacer por ti. Asignarle un trabajo a cada peso que ganas.

Desde luego, en la vida no se puede todo y te encontrarás muchas veces que hay gastos que no quieres recortar o bien que te duele tener que hacerlo. A todos nos pasa: no nos alcanza para todo. Por eso es importante tener prioridades, decidir qué es lo más importante y qué es lo que puede pasar a segundo plano. Esto nos lleva al siguiente paso.

4Define tus prioridades. Parece fácil pero no lo es. En mi experiencia, pocas personas saben hoy qué es verdaderamente importante para ellas y lo que quieren lograr.

Tener claras tus prioridades, lo que es más importante, es esencial para poder definir a partir de ellas tus objetivos a corto, mediano y largo plazo.

Por ejemplo, ¿qué es lo que más te importa? ¿La seguridad de tu familia? ¿No tener que depender de tus hijos cuando seas viejito y ya no trabajes? ¿O de plano es más importante la diversión y pensar que no hay mañana? Si estás en el último caso piénsalo bien porque es fácil engañarse a sí mismo, recuerda que muchas veces hay que pensar en tener un equilibrio.

Como mencioné, tus objetivos van siendo, a la vez, pequeños componentes de esas prioridades. Pequeños pasos. Si te importa la seguridad de tu familia entonces busca un fondo para emergencias, haz tu testamento y ten un plan de seguros que te dé esa tranquilidad.

No olvides el ahorro para el retiro, muchos jóvenes no piensan en eso o creen que es algo muy lejano pero se equivocan. El tiempo es oro y, literalmente, vale oro.

5Ahorra para alcanzar tus metas. Ya lo he dicho antes: debemos cambiar el paradigma. Muchas personas compran hoy y pagan después (se endeudan, aun siendo a meses sin intereses). El ahorro es hacer exactamente lo contrario: pagar hoy para comprar después. Hacerlo así es mucho más barato, particularmente cuando se trata de un ahorro de largo plazo, si es que se invierte de manera inteligente, en virtud del interés compuesto.

Como mencioné, las metas son parte de algo importante para nosotros, de nuestras prioridades. Por eso en nuestro plan de gastos deben estar hasta arriba. La primera parte del dinero que ganamos debe ser para eso esto se llama pagarnos primero a nosotros mismos aunque últimamente ha surgido una palabra rimbombante para decir lo mismo: el preahorro (no me gusta, pero es importante que lo sepas por si escuchas el término) .

Recuerda que ahorrar implica dejar de gastar ese dinero en otras cosas. Por eso reitero no lo lograremos si no lo estamos haciendo por algo que realmente nos importa, por lo que estemos dispuestos a cambiar parte de nuestro poder adquisitivo actual, por poder adquisitivo en el futuro.

Ahora bien, cuando se trata de corto plazo (metas de tres años o menos) el puro ahorro puede bastar, pero para objetivos de largo plazo el ahorro en sí mismo no es suficiente. Tenemos que saber invertir ese dinero, para que realmente valga la pena.

Hablaremos de ello en la siguiente entrega.

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