Seguimos hablando de los mitos más comunes de los seguros y la realidad en torno de ellos:

Mito 3. Las aseguradoras nos dan 30 días de gracia para pagar la prima.

Esto ha cambiado ya desde hace tiempo. El plazo para pagar la prima se puede pactar entre el cliente y la compañía de seguros, puede ser entre tres y 30 días a partir del inicio de la vigencia.

Pero lo que poca gente sabe es que este plazo aplica únicamente cuando la prima se paga de manera anual, o bien, para el primer recibo en caso de pago fraccionado.

Los demás recibos se tienen que pagar antes de su fecha de vencimiento.

Es importante mencionarlo porque, por ley, cuando un recibo de primas no es pagado en tiempo, la cobertura deja de ser válida de manera automática.

Esto quiere decir que se pierde toda la protección de nuestra póliza. Por lo tanto, es importantísimo cuidar esto ya que, de lo contrario, la aseguradora tiene todo el derecho de rechazar una reclamación.

Mito 4. Las aseguradoras siempre buscan cómo no pagar.

Si no existieran los siniestros, tampoco existirían las compañías de seguros. Si lo vemos de esta manera, los siniestros son la razón de ser de las aseguradoras.

Pero además, las compañías de seguros están sujetas a la vigilancia estrecha de las autoridades financieras (la CNSF y la Condusef), las cuales llevan y publican estadísticas del sector que podrían poner en evidencia ese tipo de situaciones.

Por tal motivo, las compañías de seguros no pueden implementar, como tal, una política de no pago. Simplemente no es posible.

Pero hay dos cosas que sí suceden en torno de los siniestros:

1. Falta de capacidad y profesionalismo del personal de atención al público en las áreas de siniestros.

Esto a veces genera falta de criterio en la determinación de cobertura y una atención deficiente hacia el asegurado, a quien muchas veces no se le explica cuáles son los siguientes pasos para llevar su reclamación a buen puerto.

2. Intentos de fraude. El número de intentos de fraude en contra de compañías de seguros ha subido de una manera alarmante, no sólo en México sino en todo el mundo. Eso ha generado que las compañías tengan que establecer sistemas de monitoreo y un escrutinio mucho más profundo de aquellos eventos que puedan resultar raros o que pueden tener un monto importante.

LA PACIENCIA ?ES UNA GRAN ALIADA

Por eso, a veces parece que se nos pide una documentación excesiva, o incluso se nos llegan a cuestionar algunas situaciones que pueden resultar, a los ojos de la aseguradora, confusas. Es decir, los intentos de fraude nos afectan a todos, y más a nosotros como clientes. Por ello hay que tener paciencia y calma. La asesoría de nuestro agente de seguros, que conoce al personal dentro de las aseguradoras, puede ser fundamental.

Recordemos también que las aseguradoras están sujetas al escrutinio público, es decir, a lo que la gente hable acerca de ellas.

Les conviene dar el mejor servicio que puedan y pagar las reclamaciones en tiempo y forma, ya que de lo contrario, generan experiencias negativas que se transmiten de boca en boca, a veces hasta convertirse en nuevos mitos urbanos.

En la siguiente colaboración terminaremos esta serie de los seis mitos que rodean a los seguros, buscando acercar a nuestros lectores a la realidad de este mercado.

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