6. Proteger nuestro patrimonio. Demasiadas personas olvidan proteger aquello que están construyendo o que han logrado alcanzar a lo largo de los años. Y ese es un error fundamental, porque en la vida siempre hay riesgos que pueden afectarnos severamente pero que se pueden manejar. Como siempre digo: el riesgo en sí no es malo, por lo general, se puede controlar y para eso es importante conocerlo. Lo que sí es malo es evadirlo y pensar en que nada malo nos va a pasar.

El primer paso para proteger nuestro patrimonio es establecer un fondo de emergencias que sea equivalente a entre tres y seis meses, por lo menos, de nuestro gasto familiar corriente. Si uno trabaja por su cuenta (por honorarios o en un negocio propio), el fondo debe ser incluso mayor (hay personas que, por su actividad, necesitan tener ahorrado para emergencias mayor a 12 meses).

Recordemos que en México es relativamente fácil perder un empleo (por ejemplo, en recortes de personal) y, a pesar de la liquidación, puede tomar mucho tiempo encontrar algún trabajo con el mismo nivel de ingresos (particularmente, a niveles directivos). Pero quienes trabajan por su cuenta no tendrán liquidación, por eso necesitan tener un fondo más grande.

Ahora bien, recordemos que los gastos irregulares, pero previsibles, no son emergencias. Por lo tanto, no podemos distraer recursos de nuestro fondo para emergencias para sufragar dichos gastos, ya que corremos el riesgo de que, ante una verdadera contingencia, éstos sean insuficientes. Como mencionamos en la segunda parte de esta serie, dichos gastos se deben considerar como parte de nuestro presupuesto familiar; de hecho, esto ilustra la importancia de tener uno.

Pero con el fin de protegernos de aquellos riesgos que pueden afectarnos de manera severa, existen los seguros.

No todas las personas tienen las mismas necesidades, por ello a continuación, una lista de seguros para cada tipo de persona:

a) Si tenemos dependientes económicos, entonces, un seguro de vida es esencial. Nos permite dejarles recursos para continuar con su vida en caso de que nosotros lleguemos a faltar. Un seguro de vida es un acto de amor, así de sencillo.

b) Una casa propia es quizá nuestro activo más importante. Y aún así, en México muy poca gente asegura su hogar, lo cual es un gran error. Cuando era pequeño, me tocó ver cómo mucha gente perdió su casa y todas sus cosas a raíz del terremoto de 1985. Fue terrible. Si hubieran tenido un seguro, por lo menos, hubieran contado con los recursos suficientes para volver a empezar. Además, el seguro de casa-habitación suele ser mucho más barato que el seguro para nuestros coches.

c) Si tenemos un auto, deberíamos tenerlo asegurado. Si es muy viejito, por lo menos contar con la cobertura contra daños a terceros, ya que tener un accidente nos podría salir muy caro. ¿Te imaginas chocar contra un auto de lujo que valga más de 1 millón de pesos? ¿O atropellar a alguien a raíz de un accidente y tener que hacerte cargo de su familia? De ahí, la importancia de tener, por lo menos, esta cobertura.

d) Si utilizamos médicos y hospitales privados, entonces, un seguro de gastos médicos mayores es una necesidad primordial. Sobre todo porque hay algunas enfermedades que tienen un costo tan alto que no hay patrimonio que alcance.

Estos seguros podrían parecer caros, pero en realidad son baratos tomando en cuenta los costos de la medicina privada en nuestro país.

Antes de terminar, parte de la protección de nuestro patrimonio es hacer nuestro testamento. Es muy barato (algunas notarías cobran una tarifa promocional todo el año, no sólo en septiembre).

Es un documento que nos garantiza que, cuando fallezcamos, nuestros bienes serán entregados conforme a nuestros deseos; además, evita a nuestra familia disputas y largos problemas legales (como tener que llevar un juicio de intestado, simplemente para que el banco les entregue lo que teníamos en nuestra cuenta de cheques o inversiones, entre otras cosas).

Te invito a visitar mi página: www.planeatusfinanzas.com - el lugar para hablar y reflexionar sobre finanzas personales.

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