LO MALO...

Al momento que escribo estas líneas lo malo, sin duda, está encabezado por lo que acontece en Ucrania. Lo peor que le puede pasar a los mercados financieros es la incertidumbre, y concretamente, la dimensión que puede tomar este conflicto es lo que más preocupa.

Desde luego todos deseamos que por el lado humano y social exista una pronta solución y sigo pensando que un acuerdo diplomático es todavía una posibilidad.

La situación en Venezuela es también preocupante, aunque su impacto global ha sido menor porque ese país lleva fuera del contexto global muchos años.

De la misma manera, el escenario en Turquía preocupa, pero es muy probable que tenga una salida en un lapso mucho menor al de los otros dos.

Aislando los problemas geopolíticos, los siguientes en la lista son los países que con su desaceleración contribuyen al escenario de pesimismo y escepticismo en el presente año. Aquí sin duda encabeza la lista China, al ser la segunda economía más importante del mundo, debido a que ya no va a crecer arriba del 10% sólo se desarrollará a 7.5 por ciento.

Brasil también es un foco de preocupación, ya que además de estar creciendo lento tiene problemas de inflación así como la devaluación de su moneda.

Así mismo, India y Rusia tendrán un año de muy bajo desempeño económico; en esta categoría, pero en menor escala, está México.

En nuestro caso las cosas van a mejorar conforme avance el año, pero el hecho de ser una economía emergente y de encontrarnos en esta misma clasificación nos hace vulnerables en las condiciones de volatilidad en las que estamos.

LO BUENO...

Los Estados Unidos de Norteamérica tienen una economía en movimiento, están creciendo y lo han hecho bien, aunque la velocidad a la que van todavía es lenta.

Europa. Con excepción de Ucrania, la región ha mejorado muchísimo, parece que lo peor ya pasó. A pesar de que los principales retos siguen siendo cómo bajar el desempleo y cómo tener una menor inflación, van en la ruta correcta; un programa de estímulos similar al de EU se está considerando. Aunque no es parte de la Unión pero sí de la región, de la misma forma Inglaterra ha mejorado mucho.

México está dentro del apartado de lo bueno debido a que además de estar vinculado a Estados Unidos, tenemos finanzas públicas sanas y una mejor proyección de crecimiento para la segunda mitad del año.

En conclusión, pienso que lo bueno tiene un mayor peso específico que lo malo; sin embargo, el riesgo de que lo malo contamine es latente.

De no desencadenarse una mayor crisis en los países que tienen un entorno geopolítico complicado, el desempeño de la economía global tiene más razones para comportarse favorablemente que viceversa.

El autor es Director General de Somoza Musi y Asociados. Puedes visitar su paragina de internet www.somozamusi.com

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