Las personas mayores declaran la guerra. Pero son los jóvenes los que acaban peleando y muriendo en ella.

Herbert Hoover, 31º presidente de EU

La semana pasada tuve la oportunidad de participar en la presentación del libro Cultura financiera de los jóvenes en México, en el cual colaboré con uno de los capítulos.

El libro fue realizado a partir de la investigación coordinada entre la Universidad Nacional Autónoma de México y Banamex, de la cual también formé parte. Cabe destacar que dicho estudio, en sí mismo, es de suma relevancia porque se trata del más amplio monitoreo que se ha realizado en nuestro país sobre la conducta, los conocimientos, las prácticas y concepción que tienen los jóvenes en relación con los temas financieros que están ligados con su presente e incluso con su futuro.

La investigación arroja resultados significativos, relacionados con el nivel de conocimiento que los jóvenes tienen acerca de los principales temas financieros y que son fundamentales para que estén en posibilidades de tomar mejores decisiones durante su proceso de incorporación a la vida laboral y posteriormente a lo largo de su vida.

La diferencia generacional cambia la planeación

El tema es fundamental porque es necesario atender la necesidad que tienen los jóvenes de reconocer los cambios en el entorno económico y financiero en el cual ellos se desenvuelven, que lo hacen completamente diferente a aquel que enfrentaron sus padres. Ello los obliga a planear con mucha mayor anticipación, complejidad y profundidad de lo que lo hicieron las generaciones previas, con el objetivo de apropiarse del conocimiento adecuado y de las decisiones pertinentes que los hagan responsables de su vida financiera futura.

La pregunta que deben hacerse los jóvenes es si quieren enfrentar los temas financieros de la misma manera y con la misma incertidumbre con que hoy lo hace la mayoría de sus padres.

Más allá de los casos concretos de muchas personas adultas que abordan con responsabilidad sus temas financieros, los jóvenes deben preguntarse si creen que quienes hoy son adultos han tomado las decisiones financieras que más les convienen, han enfrentado su vida económica de una manera adecuada, han sido integralmente responsables de las decisiones que les permitan enfrentar sus pequeñas y grandes decisiones que construyen una vida financiera viable para el resto de su vida.

Tal vez suene absurda la comparación, pero: ¿puede un joven cuyos padres vivieron en la época de los discos de acetato, de la ausencia de comunicación por Internet, de los productos y servicios financieros simples, de un entorno menos complejo y sin elevados niveles de incertidumbre ser el mejor ejemplo para los jóvenes que hoy empiezan a tomar decisiones financieras en un entorno global, incierto, de múltiples, diversas y complejas opciones y alternativas de productos financieros, así como de retos laborales y de vida más complejos?

¿Pueden sus padres, a los que han visto enfrentar problemas complejos por una inadecuada administración de sus recursos, por un inadecuado manejo de su nivel de endeudamiento, o incluso la precariedad en la tercera edad por una inadecuada planeación de su retiro, ser el ejemplo o la mejor referencia para conocer las decisiones que deben tomar y contar con los elementos necesarios para que éstas sean las que más les convengan? ¿Pueden los jóvenes afrontar este nuevo entorno con las herramientas anteriores, cuando muchos de los problemas que se enfrentan se deben a las inadecuadas decisiones que tomamos las generaciones previas?

Duramente, la respuesta sería que no. Por ello los jóvenes hoy requieren información puntual que les permita reconocer el nuevo entorno que enfrentan, las nuevas herramientas e instrumentos a su alcance y las alternativas de educación y creación de mejores prácticas y hábitos financieros que en este nuevo mundo deben adoptar.

En la medida que los jóvenes reconozcan esta nueva condición económica y la necesidad de tener nuevas herramientas para enfrentarla funcionalmente, podrán mejorar sus posibilidades de hacerse responsables de su vida financiera futura.

El autor es politólogo, mercadólogo, especialista en economía conductual, profesor de la Facultad de Economía de la UNAM y director general de Mexicana de Becas, Fondo de Ahorro Educativo. Síguelo en Twitter: @martinezsolares.