¿Por qué la vida es así? es el quinto largometraje del locutor y director de cine Olallo Rubio, el cual se deriva del podcast ¿Porqué? de la plataforma Convoy, de la que es propietario, en donde se intenta responder preguntas de temas existenciales que van de lo cómico a lo político.

Para hacer realidad este proyecto, Rubio lanzó la campaña en la fondeadora Kickstarter, con la finalidad de recaudar 800,000 pesos. El objetivo era que los usuarios contribuyeran con recursos desde 100 hasta 100,000 pesos, y a cambio obtendrían beneficios desde el DVD autografiado por el staff de la película hasta ser productor ejecutivo de la misma.

Ésta es una manera de financiar productos y obtener ganancias a través de plataformas de crowdfunding, que permiten hacer realidad diversos proyectos, desde culturales hasta humanitarios.

En el mercado financiero de nuestro país, hay varias plataformas de préstamo online en donde los usuarios fondean un proyecto a partir de pequeños o grandes montos, pero en este caso sí les genera rendimientos obtenidos de las tasas de interés de los créditos de los solicitantes.

Afluenta, Prestadero, Kubo.financiero, Lendera, Yotepresto, Finv, Briq, Konsigue, Doopla, Latasa y PitchBull son algunas de las empresas que existen en el mercado financiero digital.

Los montos de inversión dependen de cada plataforma y son aportaciones que van desde 200 hasta 15,000 pesos, con tasas de rendimiento de 15 a 22%, aproximadamente.

Juan Carlos Flores, director y cofundador de Doopla, describió que la plataforma que dirige conecta solicitantes de crédito con inversionistas sin la necesidad de factores intermediarios, lo que permite que los préstamos sean a baja tasa de interés y el inversionista obtenga altos rendimientos.

Detalló que algunos de los requisitos que solicitan estas fintech son tener una cuenta bancaria, identificación oficial y firmar un contrato online.

“De esta manera se puede empezar a invertir en los solicitantes de crédito, obtener rendimientos y al mismo tiempo ayudar a otras personas a cumplir sus metas”, aseguró.

Sobre los plazos de inversión, también varían de acuerdo a cada fintech, y pueden ir desde tres a 36 meses, aunque el plazo promedio de amortización es de 24 meses. “Cada mes, los solicitantes de crédito van a poder pagarle al inversionista su capital más su interés”, detalló Flores.

Comenzar a invertir en estas plataformas es muy sencillo. El usuario sólo debe registrarse y en unos cuantos minutos podrá comenzar a destinar a su capital a uno o varios proyectos.

Rubén Chávez, director de la fintech Yotepresto destacó que estas empresas buscan ofrecer a las personas una opción contra las opciones tradicionales como los bancos e instituciones financieras.

“El usuario tiene la oportunidad de invertir desde la comodidad de su casa, sin ser un experto en inversiones, desde su celular, con 200 pesos. Es un concepto muy sencillo para todos. Ofrecemos una tasa e intereses de 17% anual, estos intereses cada mes se van a ir al inversionista”, enfatizó.

Comentó que en promedio muchas personas invierten 10,000 pesos, cantidad que puede diversificar en tantos préstamos distintos como decida, o bien en una sola cuenta.

Agregó que otra ventaja del crowdfunding son los intereses compuestos obtenidos al financiar la solicitud de préstamos entre personas, es decir, la acumulación de intereses generados durante el periodo en que el inversionista aportó el capital.

Algunas de estas fintech, como Kubo.financiero y Yotepresto, ofrecen en sus páginas de Internet simuladores de inversión, en donde podrá conocer el rendimiento anual y el monto final obtenido gracias a los intereses.

Riesgos y desventajas

El directivo de Yotepresto alertó que una de las desventajas y riesgos de este tipo de plataformas, al igual que de la manera tradicional, es que el solicitante de crédito deje de pagarlo, y eso impacta en los rendimientos del inversionista.

“De cada 100 préstamos que el usuario haga es probable que 15 no vayan a pagar”, advirtió.

Respecto a los riesgos de seguridad en una plataforma de crowdfunding, Chávez señaló que es bajísimo, porque toda la operación se liga a cuentas bancarias del inversionista o del solicitante de crédito.

Indicó que si el dinero está en una cuenta de banco hay controles operativos ligados a las cuentas de los clientes, por lo que el dinero no está automatizado para salir de manera automática, ya que se requiere la autorización del inversionista.

Monitoree su capital

Con la finalidad de saber cómo va la inversión, estas plataformas permiten que el inversionista revise de manera digital el estatus de la misma y ver sus rendimientos.

En el caso de Doopla, el cliente monitorea a través de la plataforma su dinero a través de varios canales de comunicación, ya sea a través de un chatbot o bien la aplicación de la misma empresa.