Conocer el estado del historial crediticio, así como adoptar estrategias para mejorarlo, facilitaría la obtención de préstamos ante las instituciones. Esto debido a que los problemas con el Buró y carecer de historial engloban 53% de los rechazos a las solicitudes de crédito, señaló Juan Pablo Zorrilla, director general de Resuelve tu Deuda.

Lo anterior es así de acuerdo con la más reciente Encuesta de Inclusión Financiera (ENIF 2018), en la que se aclara que tener un mal registro en las sociedades de información crediticia, como el Buró o el Círculo de Crédito, perjudican a 35% de las peticiones. En cambio, carecer de antecedentes por no haber tenido un préstamo previo genera una negativa en 19% de los casos.

El directivo indicó que, a pesar de que estas cifras sólo aumentaron 6% en total con respecto a la encuesta anterior, el hecho de que más de la mitad de las peticiones fueron rechazadas debido al historial implica que aún queda mucho trabajo por hacer para impulsar la educación financiera, y combatir los prejuicios que existen acerca del Buró es el primer paso para mejorar el registro.

“Hablar del Buró genera una reacción negativa, pues se piensa que sólo los deudores se encuentran ahí. Esto podría disuadir a las personas para adquirir productos financieros y generar un antecedente o revisar su información para evaluar su comportamiento. Muchas veces se hacen las consultas hasta que ya presentamos un problema, lo que podría evitarse si consideramos este registro como una herramienta útil para evaluar nuestras finanzas”, agregó.

Fuera mitos

Juan Pablo Zorrilla aseguró que se deben dejar atrás los prejuicios sobre el Buró de Crédito. Por ello enlistó algunos de los mitos más comunes.

El primero consiste en que se cree que “sólo se cae al Buró cuando tienes deudas”. Sin embargo, es una empresa encargada de recopilar, acomodar e interpretar el comportamiento crediticio de las personas.

Comúnmente se cree que “no se eliminan los registros”, pero, de acuerdo con Zorrilla, aunque existen anuncios fraudulentos que promocionan la eliminación del Buró, lo cierto es que la misma base de datos aplica algunos criterios para eliminar la información al cabo de seis años.

Finalmente, otro mito utilizado es que “conviene más no estar en el Buró”, aunque para el directivo carecer de un historial crediticio impide que las instituciones tengan la información suficiente para confiar o no en el solicitante, por lo que es necesario mantener un registro saludable que demuestre que se cuenta con la disciplina y el compromiso de pagar.