El martes pasado fue Día del Amor y la Amistad. Yo no lo celebro como tal porque no es una fecha importante para mí.

Pienso que todos son días para amar y demostrar a los amigos que estamos ahí para apoyarlos.

Pero sé que muchas personas lo hacen. Y por ello se me ocurrió hacer la siguiente pregunta en Twitter: ¿Hablas de dinero con tu pareja? ¿Por qué sí o por qué no?

Todas las respuestas que recibí fueron positivas, lo cual sinceramente me sorprendió.

Aunque quizá tenga cierta lógica: mis seguidores son personas a las que les interesa tener una buena relación con su dinero. Algunos de los comentarios fueron:

Claro, todo el tiempo, de otra forma sólo se garantiza la quiebra.

Sí, porque la planeación lo es todo… El dinero afecta o beneficia cualquier relación.

Sí, Joan, lo hablamos porque sabemos que juntos alcanzamos más rápido nuestros objetivos sin perder tiempo por malos entendidos.

Si no puedes hablar de dinero con tu pareja, no puedes decir que existe confianza. Fundamental, hablar de dinero en pareja.

Debería ser. Así se optimiza una verdadera planeación financiera familiar sin tener nada escondido.

Me dio mucho gusto leer estos comentarios porque reflejan conceptos muy interesantes sobre los cuales hice un ejercicio de reflexión.

EL DINERO AFECTA O BENEFICIA CUALQUIER RELACIÓN

No es para sorprender: una de las primeras causas de divorcio tiene que ver con problemas de dinero. Y es lógico, ya que formar una pareja es llevar a cabo un proyecto de vida juntos.

Si ambas personas no quieren lo mismo o no caminan juntos hacia la misma dirección entonces, la relación dejará de tener sentido en algún momento. Y después de eso no hay vuelta atrás.

Y como ya hemos mencionado, afortunada o desgraciadamente, el dinero es parte de la vida y se necesita para lograr algunos de nuestros objetivos más importantes. Por lo que no se puede omitir en una conversación que tenga que ver con los planes de la pareja.

SI NO HABLAS DE DINERO CON TU PAREJA, NO EXISTE CONFIANZA

La confianza parece estar muy devaluada en estos días, quizá porque mucha gente tiene temor a que la lastimen. Entonces, nunca confían plenamente en el otro (fíjense que no dije ciegamente, que es muy distinto). Conozco personas que me han dicho: Nunca te entregues completamente, siempre guarda algo que sea tuyo. Así si te traicionan, no se llevarán todo . Comprendo perfectamente este concepto y sé que la mayoría de las personas actúa de esta manera porque tiene miedo a ser traicionados.

Erich Fromm dice que uno no puede amar a nadie sin amarse primero a sí mismo. Uno debe conocerse a sí mismo en un nivel tan profundo, que se convierta en dueño de sí. El ser no se entrega, se comparte. Y debe compartirse entero.

Tiene que ver con otra palabra a la que mucha gente rehúye hoy en día: compromiso. Con sí mismo, con el otro y con el proyecto de vida que queremos tener juntos. Cuando la falta de confianza se manifiesta en una parte tan importante de una relación como lo es la financiera, puede causar un efecto dominó que termina en la caída de la última ficha: la ruptura.

OPTIMIZA UNA PLANEACIÓN FAMILIAR

Algunos párrafos arriba comenté: formar una pareja es llevar a cabo un proyecto de vida juntos. Sin embargo, sorprende la cantidad de personas que contraen matrimonio o viven en pareja sin hablar de los hijos que quisieran tener, y cuándo.

Hace poco un amigo descubrió que su novia, que se acababa de ir a vivir con él, tenía varias tarjetas de crédito hasta el tope. ¡Ya vivían juntos y nunca habían hablado de ello! Además no definieron cómo iban a contribuir en los gastos de la casa. No hicieron metas conjuntas. Ya se han dado cuenta, y espero que esta experiencia les sirva para madurar su relación. Si ésta es la generalidad, no me sorprende que más de la mitad de las parejas se separen. No es lo mismo vivir juntos que hacer una vida juntos. Sutil diferencia, pero enorme a la vez.

Te invito a que me envíes tus preguntas, dudas y comentarios a través de mi página en Internet: www.planeatusfinanzas.com

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