Muchas personas gastan de manera desordenada, lo derrochan sin control cuando encuentran ofertas; otras simplemente se basan en antojos. Nuestra sociedad, por su propia naturaleza, es altamente consumista.

Está inmersa en una economía de mercado, en donde las empresas no pueden sobrevivir si no son capaces de vender su producto.

Esto ha provocado un desarrollo acelerado de los métodos publicitarios, que toman estudios mercadológicos, psicológicos y sociológicos para promover una gran variedad de productos, servicios y personalidades políticas, lo que provoca que el gran público los desee, los acepte y los compre, aunque en muchas ocasiones no los necesite.

Por ello debemos tratar de convertirnos en consumidores inteligentes.

Comprar de la mejor manera posible para que podamos tener más y mejores cosas, y alcanzar nuestros objetivos futuros, de acuerdo con nuestro nivel de ingresos.

Para convertirse en un consumidor inteligente, contrario a lo que muchos piensan, no se requiere de mucho tiempo ni esfuerzo.

No se necesita, por ejemplo, salir a comparar precios a 20 lugares diferentes ni recorrer grandes distancias para poder lograr la mejor oferta. Por el contrario, se requiere aprovechar las herramientas que tenemos a nuestro alcance y seguir los siguientes consejos:

1- Llevar un registro de todas nuestras transacciones para saber en qué gastamos. Esto nos permite identificar claramente nuestros hábitos de consumo y entonces planear en torno de ellos. Podemos hacerlo utilizando un lápiz y un cuaderno, aunque si tenemos acceso a una computadora, nos será mucho más útil un software de Finanzas Personales que nos permitirá ver más claramente cómo y en qué gastamos.

Para lograr esto, obviamente, requerimos clasificar nuestras compras de acuerdo con su destino. Esto es, asignar categorías como pueden ser: comida, restaurantes, ropa, renta, entretenimiento, educación, eventos culturales, salud, etcétera.

De esta forma, podremos tener una fotografía completa, lo que nos servirá como base para la elaboración de un presupuesto que sea acorde tanto con nuestros hábitos de consumo, como con nuestros ingresos.

2- Tener siempre muy claras las metas que nos hemos establecido, ya sean de corto, mediano o largo plazo, y elaborar un presupuesto personal o familiar que gire en torno de ellas. Sé que en este momento algunos lectores pensarán que esto es como ponerse a dieta o que han intentado esto antes y han terminado gastando más y ahorrando menos de lo que planearon.

Sin embargo, la realidad puede ser muy distinta. Un presupuesto bien hecho sí funciona. El secreto es que esté basado en nuestros hábitos de consumo, los cuales determinamos con la aplicación del primer consejo que planteamos en esta colaboración.

Es decir, es crucial que el monto que asignamos a las distintas categorías sea consistente con la forma como solemos gastar nuestro dinero. Si no utilizamos nuestra propia experiencia, terminaremos elaborando un presupuesto que no tiene nada que ver con nuestro estilo de vida y es por eso que muchas veces falla.

Además hay otra clave para lograr el ahorro que tenemos planeado y esto se llama pagarnos primero a nosotros mismos. Es decir: debemos separar, desde el inicio del mes, el dinero destinado al cumplimiento de nuestros distintos objetivos (nuestro ahorro), antes que cualquier otro gasto.

Posteriormente, debemos cubrir nuestros gastos fijos. Únicamente el restante será el que destinaremos al gasto cotidiano.

Es importante, además, recordar que existen gastos que se hacen con una periodicidad distinta. Por ejemplo, el mantenimiento del automóvil se suele realizar sólo un par de veces al año; la renta se paga de forma mensual, mientras que los gastos en comida se deben planificar semanalmente. Si no tomamos en cuenta el flujo de efectivo, difícilmente podremos lograr que nuestro presupuesto funcione correctamente.

En nuestra siguiente colaboración complementaremos nuestra lista de consejos que nos ayudarán a lograr un consumo inteligente.

Te invito a que me envíes tus preguntas, dudas y comentarios a través de mi página en Internet: www.planeatusfinanzas.com