El futuro tiene muchos nombres. Para los débiles es lo inalcanzable. Para los temerosos, lo desconocido. Para los valientes es la oportunidad

Víctor Hugo

Desde hace varios años, muchos participantes locales en Bolsa inician su día observando el comportamiento de los futuros de los principales índices accionarios en EU (Dow Jones, S&P 500 y Nasdaq) que incorporan desde el cierre de la jornada anterior los principales acontecimientos y perspectivas del resto del mundo. Los futuros se ven influidos por la dinámica de las bolsas de Asia y Europa y los pronósticos sobre las cifras y eventos que deberán desarrollarse a lo largo de las siguientes horas.

En los últimos meses, la fuerte volatilidad en los mercados ha propiciado que la dirección de un futuro a la apertura no coincida con el saldo del movimiento del mismo día. La volatilidad, por su parte, ha reflejado la incertidumbre generada por distintos eventos internacionales.

En los últimos 12 meses recordamos, entre otros: 1) la permanente alza en las tasas de interés interbancarias en China (segunda economía mundial) con objeto de evitar mayor inflación, pero con consecuencias de menor ritmo de crecimiento; 2) permanente incertidumbre y baja de calificación en países de Europa, resultado de su abultada deuda; 3) la también menor calificación a la deuda de EU (primera economía mundial) ante la falta de acuerdos para manejar su déficit; 4) conflictos geopolíticos en países del sur de África, región productora de 40% del petróleo del mundo; 5) el terremoto de 9 grados en Japón (tercera economía mundial) con implicaciones inmediatas de crecimiento económico; 6) la muerte de líder norcoreano a finales del 2011, una nación bélica, de amenazas constantes y de reconocido poderío nuclear.

Si bien, en el 2011 el comportamiento del Índice de Precios y Cotizaciones (IPC) se desfasó de las bolsas de EU al observar el nuestro una caída nominal de 3.8%, pero de poco más de 14.0% en dólares. La asociación de nuestro mercado accionario con los del país fronterizo sigue siendo válida. La volatilidad del IPC en el 2011 que podría disfrazarse al identificar la variación nominal de -3.8% antes señalada se entiende mejor al recordar que la variación desde sus niveles mínimos a máximo en el año fue de 22.0% y de su mínimo a cierre de 16.9 por ciento. Esta participación ofrece los resultados de las observaciones de los últimos 12 meses entre la dirección de los futuros diarios del índice S&P 500 en la Bolsa de EU unos minutos antes de la apertura y el cierre del día del mismo índice con objeto de validar lo representativo y/o la calidad de guía que puede considerar la dirección del futuro.

El resultado (tabla anexa) concluye que el futuro de las bolsas de EU es una guía acertada para anticipar (predecir) el cierre del día. De un total de 253 observaciones diarias en los últimos 12 meses, 70.8% de la dirección del futuro del S&P 500 coincidió con su saldo de cierre. De esta proporción, 40.3% fueron direcciones de alza y 30.4% direcciones de baja. En los días en donde la correlación no existió (casi una tercera parte 29.2%), la mayor falta de correlación existió cuando el futuro apuntó a la alza y el día terminó con pérdida.

Sobre los futuros

El futuro es un contrato por el que se acuerda comprar o vender una acción a un precio fijado, en una fecha futura determinada. La diferencia con la opción es que mientras ésta representa un derecho, que se podrá ejercitar o no, el futuro es una obligación. Llegada la fecha de vencimiento del contrato hay que comprar la acción. El inversor puede contratar un futuro como comprador o como vendedor. Se negocian futuros sobre determinadas acciones y sobre índices.

*El autor es Director de Análisis y Estrategia Bursátil de Grupo Financiero BX+. Puede seguirlo a través de Twitter en @CarlosPonceb.