En México, muchas personas tienen una visión muy sencilla de la vida: hay que trabajar duro y tratar de vivir lo mejor que se pueda. Y podría parecer justo. El problema es que a esas mismas personas les suelen seguir montañas de cuentas por pagar y hacen que los asuntos de dinero sean preocupaciones cotidianas.

Acaba de terminar el mes de enero, pero con él no se ha ido la famosa cuesta . Si uno se pone a pensar, esto sólo refleja un exceso de gasto en las fiestas decembrinas, causado por falta de planeación. Contrario a lo que muchas personas piensan, tener un presupuesto o, mejor dicho, un plan financiero personal no es algo que nos limite, como las dietas. Al contrario: es una herramienta que permite lograr lo que queremos en la vida. Decidir en qué queremos utilizar nuestro dinero, controlarlo en lugar de que éste nos controle. Muchos no lo entienden y piensan que ahorrar sólo sirve a aquellos que tienen un ingreso alto y que no se ajusta a la realidad de millones de personas. Mi propio hermano me ha insistido que no puede ahorrar para su retiro, porque no le alcanza .

Afortunadamente, tengo la oportunidad de apoyar y asesorar a muchas personas, gente con ingresos limitados, pero que ha logrado cosas realmente impresionantes. Personas que admiro y no me da pena decirlo, sino orgullo.

Mejorar sin engaños

Buscar pretextos para empezar es muy fácil: es la situación más cómoda y una manera de autoengañarnos. Estoy convencido de que cualquiera puede enfrentar sus fantasmas y manejar sus finanzas personales hoy. Esto puede cambiarles el futuro, mejorar significativamente su calidad de vida, siempre y cuando el plan que se tracen esté de acuerdo con lo que verdaderamente quieren lograr: en contacto con sus valores personales.

Algo que la vida nos da es un abanico de decisiones. No podemos lograr todo a la vez, sino que existen decisiones que tomar. ¿Cuántas veces hemos elegido sin pensar, o bien, buscando el beneficio inmediato y no sus consecuencias en el largo plazo? Pongamos como ejemplo fumar: a muchas personas les da placer aunque saben que hacerlo puede afectar su salud de manera significativa a mediano o largo plazos. Prefieren la satisfacción del hoy, sin importar las consecuencias que esa decisión puede tener después. Y después suele venir el arrepentimiento: Si no hubiera fumado, no tendría esta complicación .

Lo mismo pasa con nuestras finanzas personales. Regresemos al ejemplo de mi hermano: le gusta la fiesta y aunque no tenga un ingreso alto, sí destina parte de sus ingresos a salir con sus amigos.

Es claro que él sí podría ahorrar para su retiro, pero en lugar de ello elige ir de fiesta. No es una decisión que tome de manera consciente: lo que él percibe es que apenas le alcanza para lo que él necesita . Espero que, como el fumador, no se arrepienta dentro de unos años.

Aclaro que no pretendo decir que uno no debe gastar en irse de fiesta: claro que sí, porque el dinero que ganamos está para disfrutarse. Pero siempre en equilibrio, pensando en el futuro.

Retomo lo que mencioné algunos párrafos atrás: lo valioso de un plan financiero personal es que nos da libertad para decidir. Como no se puede todo en la vida, un plan financiero nos permite decidir cómo queremos gastar nuestro dinero. Nos permite poner primero aquello que es más importante para nosotros. Ahorrar no es dejar de gastar: si para nosotros es importante no depender de nadie durante nuestro retiro, entonces ahorrar significa comprar lo que queremos.

Muchas personas no se han puesto a pensar en ello. La vida es compleja y las generaciones actuales se enfocan demasiado en vivir hoy al máximo, sin importar qué venga mañana. Es tan importante tener una meta, una idea de qué es lo que queremos lograr en la vida. Te invito a que te pongas a pensar en determinar cuáles son tus valores personales. ¿Qué es lo más importante para ti? ¿Qué es lo que quieres? Si te cuesta demasiado trabajo, prueba haciendo la pregunta opuesta: ¿qué es lo que no quiero para mí? Muchas veces este replanteamiento ayuda a obtener las respuestas que buscas. Te ayudará a saber, entonces, qué es lo que sí quieres. Y entonces, empezar a trazar el camino para lograrlo.

Te invito a que me envíes tus preguntas, dudas y comentarios a través de mi página en Internet: www.planeatusfinanzas.com