El contacto físico puede provocar que las personas tomen decisiones financieras arriesgadas, de acuerdo con un experimento realizado en Estados Unidos.

Los profesores Jonathan Levav, de Columbia Business School, y Jennifer Argo, de la Universidad de Alberta, diseñaron el estudio con la premisa de que el contacto intensifica las sensaciones de seguridad en los adultos.

Para ellos, una forma común de arriesgarse es tomando decisiones financieras , explica Levav.

En el primer experimento, una mujer recibe a las personas con una sutil palmada en su espalda/hombro.

Una vez sentados, a los voluntarios se les preguntaba si prefieren recibir cierta cantidad de dinero o apostar para ganar más (si perdían la apuesta no obtendrían nada). Al segundo grupo se les preguntó lo mismo, pero no fueron tocados.

Resultados

El efecto del contacto fue notable: la gente que recibió una palmada se arriesgó 50% más que los que no fueron tocados.

De hecho, algunas personas no se dieron cuenta que fueron tocadas, aun así se arriesgaron más.

En otro experimento similar, un varón dio palmadas o saludó de mano a los participantes; sin embargo, no se lograron los resultados esperados, ya que los voluntarios decidieron no arriesgarse.

Origen del experimento

Levav basa su experimento en la premisa de que el contacto femenino, por estar relacionado con el aspecto maternal, es fundamental para aumentar la confianza ante tomar decisiones que podrían parecer de alto riesgo.

Psicólogos del desarrollo han encontrado que las crías del reino animal son más saludables, responden mejor a sonidos, aromas y paisajes, y se atreven más a explorar su entorno si han experimentado el contacto frecuente con su madre , explica el profesor de Negocios en Columbia Business School.

El especialista agrega que algunos psicólogos han sugerido que los sentimientos de seguridad generados por el contacto físico -en particular el materno- hacen que los infantes de cualquier especie se sientan seguros para aventurarse hacia lo desconocido en cualquier especie.

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